El Departamento de Salud adaptará el funcionamiento del sistema sanitario público durante los meses de verano para responder a los desplazamientos de población, el aumento de la presión asistencial en zonas turísticas y los episodios de calor intenso. Entre las principales medidas se encuentran el refuerzo de los centros de atención primaria con 972 profesionales y la incorporación de 21 ambulancias adicionales.
Las actuaciones forman parte del operativo para prevenir los efectos del calor sobre la salud, el POCS, activado desde el 1 de junio. El plan cuenta con un presupuesto de 10,35 millones de euros, destinado principalmente a reforzar la atención primaria.
972 profesionales más en las zonas con más demanda
Los centros de atención primaria y comunitaria y los consultorios adaptarán sus horarios de apertura y cierre en función de la demanda prevista durante el verano.
Las regiones sanitarias con más presión asistencial dispondrán de 972 profesionales adicionales de diferentes perfiles, procedentes tanto de nuevas contrataciones como de reorganizaciones internas de los equipos.
El objetivo es adaptar los recursos a los cambios de población que se producen durante las vacaciones, especialmente en municipios costeros y zonas con una fuerte afluencia turística.
Más refuerzos en urgencias y 21 ambulancias adicionales
Los servicios de urgencias acostumbran a registrar un incremento de la demanda durante el verano. Por este motivo, Salud reforzará los dispositivos hospitalarios de las zonas más tensionadas.
También se ampliarán los horarios de los puntos de atención continuada (PAC) y se incrementará la capacidad de sus equipos.
El Sistema de Emergencias Médicas reforzará su presencia con unidades de soporte vital básico y avanzado e incorporará 21 ambulancias adicionales repartidas por toda Cataluña.
Hasta el 97% de las camas estarán disponibles
En el ámbito hospitalario, el sistema público mantendrá abierta una parte muy elevada de las camas convencionales y críticas durante todo el verano.
La disponibilidad se situará entre el 84% y el 97%, según el momento y el tipo de cama. Durante el mes de agosto, cuando la actividad es menor, se mantendrá un mínimo del 84% de las camas abiertas, mientras que en julio y septiembre la cifra será de al menos el 90%.
La planificación quirúrgica se adaptará al periodo de vacaciones de los profesionales, pero Salud asegura que se mantendrán las operaciones que no se pueden aplazar y las camas necesarias para atender descompensaciones agudas.
Atención especial a las personas vulnerables
El plan también reforzará la protección de las personas que viven en residencias, especialmente vulnerables ante las altas temperaturas.
Se mantendrá el acceso a los servicios de urgencias y a dispositivos especializados como la Mesa de Atención al Paciente Frágil del 061 Salut Respon. Los profesionales también recibirán recomendaciones clínicas específicas para prevenir descompensaciones relacionadas con el calor.
Seguimiento constante de la presión asistencial
Salud hará un seguimiento continuo de la actividad de los centros y de los indicadores de salud pública durante todo el periodo estival.
Esta vigilancia permitirá reajustar los recursos en función de la evolución de la demanda y de los posibles episodios de calor intenso o muy intenso.
Una campaña para prevenir los efectos del calor
Más allá del refuerzo asistencial, el POCS tiene como objetivo anticipar las situaciones meteorológicas de riesgo y reducir los efectos de las temperaturas extremas sobre la salud.
En este contexto, el Departamento de Salud ha puesto en marcha la campaña "El ABC del calor", con recomendaciones para pasar un verano seguro que se difundirán a través de los medios de comunicación, las redes sociales y los canales del Gobierno.
Las medidas ponen el foco especialmente en los colectivos más vulnerables ante el calor, como las personas mayores, los niños y las personas con enfermedades crónicas.