Renfe ha reconocido que no está satisfecha con el 4,2 que los catalanes han dado a Rodalies en una encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) previa a la crisis de Gelida, y ha anunciado que trabaja para “revertir la percepción” de los usuarios.
El portavoz de la compañía en Cataluña, Antonio Carmona, lo ha explicado durante la rueda de prensa que Renfe ofrece cada tarde en la estación de Sants. “No estamos satisfechos, pero seguimos trabajando para revertir la percepción del cliente y esto se producirá cuando demos el servicio normal de Cercanías”, ha indicado. Carmona ha recordado que se está haciendo una “inversión histórica” tanto en infraestructuras como en nuevos trenes. Además, ha destacado que 320.000 personas han adquirido el abono gratuito habilitado mientras se recupera la normalidad del servicio.
El portavoz ha celebrado que este mediodía se han podido dar “los primeros pasos” para recuperar la normalidad, con el restablecimiento del servicio ferroviario entre Terrassa y Manresa y entre Blanes y Maçanet. Este servicio se ofrecerá con trenes lanzadera en estos tramos para no interferir con el resto del servicio de las líneas.
“Garantizamos la oferta ferroviaria, pero no afectamos el resto de la línea, que es donde está el grueso de la demanda”, ha justificado Carmona. Paralelamente, se mantiene el transporte alternativo por carretera.
El objetivo para mañana es estabilizar estos avances y “seguir trabajando para ir dando los siguientes pasos, y poderlos anunciar cuando se produzcan”, ha añadido el portavoz de forma prudente.
