Carles Puigdemont ya piensa en los primeros pasos que daría si puede volver a Cataluña. El expresidente de la Generalitat asegura que su prioridad será recorrer el territorio y hacer una “inmersión” en la realidad actual del país antes de tomar decisiones sobre su futuro político, según ha explicado en una entrevista publicada este domingo por The Sunday Times.
Puigdemont admite que, a pesar de mantener un contacto constante con Cataluña, casi nueve años fuera del país han cambiado la realidad que dejó atrás en 2017. Por ello, explica que quiere volver a “respirar”, tocar y escuchar directamente el país y a su gente antes de decidir los siguientes pasos.
El dirigente de Junts asegura que contempla “dos o tres escenarios” para el momento posterior al regreso, aunque no los concreta. La posibilidad de que pueda volver sin riesgo de ser detenido continúa, sin embargo, pendiente de las decisiones judiciales sobre la aplicación de la ley de amnistía.
El regreso continúa pendiente de los tribunales
Actualmente, la orden de detención contra Puigdemont continúa vigente. El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena rechazó esta semana el último recurso de su defensa para aplicarle la amnistía por el delito de malversación. El siguiente movimiento relevante corresponde al Tribunal Constitucional, que debe abordar esta cuestión en las próximas semanas.
En la entrevista, Puigdemont explica que cuando se marchó a Bélgica estaba preparado para pasar allí el resto de su vida si era necesario y asegura que esta disposición no ha cambiado. También habla del impacto personal de estos años, durante los cuales han fallecido sus padres y ha vivido lejos de su familia en Cataluña.
Críticas a Sánchez y a las investigaciones judiciales
Puigdemont también dedica una parte de la entrevista a la situación política española. El presidente de Junts califica la corrupción en España de “estructural” y “sistémica”, y sostiene que algunas investigaciones contra el entorno del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, responden también a una voluntad de desgastar al ejecutivo.
En concreto, considera “abusivo” el trato judicial recibido por la mujer de Sánchez, aunque matiza que hay casos abiertos por los que sí ve motivos para que la justicia investigue.
La entrevista aborda también la crisis que vive Ceuta, que durante las últimas semanas ha centrado buena parte del debate político español. Puigdemont se pregunta por el sentido que España mantenga Ceuta y Melilla en el norte de África y sostiene que Madrid no plantearía nunca una consulta sobre el futuro de Ceuta porque, según su interpretación, esto abriría un precedente político aplicable a Cataluña.
Puigdemont también cuestiona las motivaciones de Sánchez en su política sobre Palestina. Considera que el posicionamiento del ejecutivo responde principalmente a intereses de política interna y lo califica de “marketing político”.
La principal incógnita continúa siendo, sin embargo, cuándo y en qué condiciones Puigdemont podrá regresar. Hasta entonces, el líder de Junts evita concretar qué papel político querría asumir tras el regreso y sitúa como primer paso recuperar el contacto directo con una Cataluña que, afirma, ya no es la misma que dejó en 2017.
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