Durante una reunión celebrada este sábado en Perpiñán, el presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha incrementado sus críticas hacia el ejecutivo catalán, acusándolo directamente de "incompetente" y calificando la situación actual de Rodalies como "la punta del iceberg de un colapso nacional gigante".
En el marco de este encuentro con miembros de la dirección nacional, representantes institucionales y electos municipales del partido, Puigdemont ha reclamado expresamente la destitución inmediata de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, asegurando que ha "batido el récord de incompetencia" en gestionar esta área. Ha añadido que si él fuera presidente de la Generalitat ya habría procedido a su cese por haber desaprovechado múltiples oportunidades para gobernar con eficacia una cartera tan crucial.
Crítica al Gobierno y a la gestión del servicio ferroviario
Puigdemont ha calificado la actual administración liderada por el PSC como un "Gobierno de gesticulación y promesas vacías", que perpetúa una situación de "anestesia y letargia crónica" destinada a ocultar los problemas reales que sufre Cataluña.
En este sentido, ha denunciado tanto la falta de inversiones estatales en infraestructuras, como la "insoportable" incompetencia de los socialistas, a los que define como "coleccionistas de colapsos".
Petición del traspaso completo de Rodalies
Además, el líder independentista ha reclamado el traspaso integral —el 100%— del servicio ferroviario de Cercanías a Cataluña. Ha criticado que actualmente solo se transfiera un porcentaje parcial —cerca del 51%— dejando así un modelo híbrido que no resuelve ni clarifica responsabilidades.
En contraposición, ha puesto sobre la mesa el ejemplo de Ferrocarriles Catalanes (FGC), subrayando que en este caso los servicios funcionan mejor porque son gestionados íntegramente desde el territorio: "En Cataluña llueve igual que donde opera Renfe o Adif, pero aquí hay trenes que funcionan porque tenemos las competencias propias", ha declarado.
Cataluña en riesgo por falta de inversión y mala gestión
Ante el estado actual del sistema ferroviario y las infraestructuras catalanas, Puigdemont alerta de que el país está inmerso en un proceso irreversible hacia el "colapso" si no se produce un cambio urgente. Ha hecho una llamada explícita a los cargos públicos, electos y militantes para que asuman un papel activo en movilizar la sociedad civil contra esta situación: "Debemos actuar como alternativa real ante el mal gobierno socialista", ha afirmado.
Además, el dirigente insiste en que esta falta inversora no es solo una cuestión política sino un desprecio deliberado hacia los más de ocho millones de habitantes: "No es un olvido sino una actitud premeditada por parte de España; para Madrid los catalanes somos menos importantes", según sus palabras pronunciadas desde Perpiñán.
Falta de acuerdos entre fuerzas independentistas
En respuesta a preguntas periodísticas sobre posibles reuniones con otros líderes políticos independentistas, concretamente con Oriol Junqueras (presidente de ERC), Puigdemont aseguró que ahora mismo no contempla este escenario porque "no tenemos las palancas del poder", dejando clara su percepción sobre el estado actual de los instrumentos políticos disponibles.
Cerrando su discurso, insistió en impulsar un mensaje claro hacia sus seguidores: "Ante esta Cataluña de los problemas debemos proponer soluciones concretas basadas en el amor al país y en el imprescindible objetivo de alcanzar la libertad".