Representantes de los profesionales del sistema sanitario, reunidos bajo la Capçalera y el Fòrum Català d'Atenció Primària (FoCAP), han comparecido este jueves en la sala de prensa del Parlament, convocadas por los grupos parlamentarios de ERC, Comuns y CUP. Durante esta rueda de prensa, las portavoces han expresado su apoyo a la decisión anunciada por la consellera de Salut, Olga Pané, que ha retirado los incentivos relacionados con el indicador de bajas laborales.
Las profesionales han denunciado una situación marcada por la desinformación en relación con esta propuesta y han valorado que esta es ya la tercera ocasión en menos de un año en que el Departamento de Salud da marcha atrás respecto a estas medidas. Además, han recordado que un manifiesto contra estos incentivos consiguió recoger más de 2.000 firmas en solo tres días entre trabajadores sanitarios.
Derechos de los trabajadores y agilización diagnóstica
Desde el atril del Parlament, las representantes han resaltado que las bajas laborales constituyen un derecho fundamental de los trabajadores y han reiterado su rechazo contundente a los cambios propuestos. Según ellas, estas medidas vulneraban el derecho a recibir una atención médica adecuada.
Así mismo, han subrayado que el objetivo no es reducir arbitrariamente la duración de las bajas sino acelerar los procesos diagnósticos mediante más inversión económica en los centros sanitarios. En sus palabras: "No se trata de recortar bajas sino de agilizar las diagnosis", añadiendo que "las bajas duran menos si los pacientes se recuperan antes, no si condicionamos el presupuesto del centro a dar altas prematuras".
Acuerdo presupuestario entre Govern y Comuns
El acuerdo firmado recientemente entre el Gobierno catalán y los Comunes para los presupuestos del 2026 incluye compromisos específicos respecto al sistema sanitario. En este marco se establece que ningún médico ni equipo de atención primaria verá mermadas sus condiciones económicas vinculadas a la duración o cuantía de las bajas médicas.
Además, se reconoce explícitamente que tanto la prescripción como el seguimiento de estas bajas deberán seguir criterios estrictamente profesionales, descartando cualquier tipo de incentivo económico como factor condicionante.
Este entendimiento también contempla iniciativas dirigidas a reducir significativamente las listas de espera sanitarias así como un plan integral de salud reproductiva que incorpora vales para acceder gratuitamente a productos menstruales y preservativos. Este último punto ya había sido anunciado previamente por el Departamento.