El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha asegurado esta tarde que, una vez aprobados los indultos, "es hora de poner fin a la represión" y "el momento de volver a hacer política". "Afrontémoslo con la máxima exigencia y con el compromiso de encontrar una salida acordada que respete la voluntad popular del pueblo de Cataluña", ha remachado.
En una declaración institucional para valorar la decisión del gobierno español de conceder el indulto a los líderes independentistas encarcelados, el jefe del Ejecutivo ha insistido en su apuesta por hacer "un referéndum acordado que cuente con el aval internacional, como desea una amplísima mayoría de la población de Cataluña".
El jefe del Gobierno ha señalado que los indultos "alivian la situación personal y de las familias de las presas y los presos políticos", pero "en ningún caso acaban con una represión contra aquellos que queremos decidir libremente si Cataluña debe convertirse en una república con todos los derechos y todas las libertades; en ningún caso acaban con la inhabilitación que continúa limitando los derechos políticos de los líderes independentistas que saldrán de la prisión, y en ningún caso resuelve la situación de las exiliadas y de los exiliados, con el presidente Puigdemont a la cabeza".
Por este motivo, el presidente ha insistido en reclamar la amnistía para todos los represaliados y el derecho a la autodeterminación. Y ha exigido al Estado español que "atienda sin más dilación el llamamiento de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de poner fin a la represión, de retirar las demandas de extradición contra los exiliados y exiliadas y de detener la persecución de representantes políticos y servidores públicos en el ejercicio de su mandato".
La decisión adoptada hoy por el consejo de ministros, ha señalado el presidente, "es un paso que ayuda a generar credibilidad en el camino de la negociación y el acuerdo para resolver el conflicto". Y ha puesto de relieve que desde el Gobierno de la Generalitat "destinaremos todos nuestros esfuerzos a hacer posible esta nueva etapa donde la negociación, donde la política, debe ser el espacio para resolver un conflicto que lleva demasiado tiempo enquistado".
