Este lunes, todas las embarcaciones de los pescadores afiliados a las cofradías catalanas han quedado amarradas como muestra de protesta frente a la huelga convocada por el sector. El origen del conflicto radica en la aplicación de una nueva normativa europea que incrementa notablemente los requisitos burocráticos a los profesionales de la pesca artesanal.
El patrón mayor de la cofradía de pescadores de Blanes, Ferran Martínez, ha explicado que actualmente cada salida a pescar implica dedicar aproximadamente dos horas a trámites administrativos, hecho que califica de un obstáculo considerable para el desarrollo habitual de su trabajo.
Reclaman una legislación adaptada al Mediterráneo
Los representantes del sector han recordado que durante las últimas tres décadas se han implementado múltiples medidas encaminadas a preservar el medio marino. No obstante, denuncian que estas acciones han venido siempre acompañadas de un aumento constante en restricciones legales, sin tener en cuenta las particularidades del mar Mediterráneo.
Asimismo, insisten en que las directivas europeas vigentes ahogan la actividad primaria y reclaman una revisión normativa que reconozca la especificidad local y permita una regulación más flexible.
Protesta y valoraciones desde la Ràpita
Esta misma jornada, en el puerto pesquero de la Ràpita (Montsià), un centenar de pescadores han participado en una concentración donde también se han hecho oír con bocinas y pancartas. El secretario de la Cofradía Verge de Carme, Joan Balagué, ha calificado los nuevos requisitos como unas "normativas abusivas y una burocracia excesiva" impuestas desde Europa sin considerar si son viables sobre el terreno.
Ante la obligatoriedad prevista para 2026 de avisar con cuatro horas de antelación antes de llegar al puerto o pesar el pescado capturado antes del desembarque, Balagué ha indicado: "aquí ninguna embarcación acaba faenando con tanta antelación ni dispone de los medios tecnológicos necesarios para cumplir estos requisitos".
Lamentaciones sobre la adecuación de los nuevos requerimientos
Tanto Martínez como Balagué coinciden en subrayar que estas medidas no están diseñadas teniendo en cuenta el funcionamiento real de los barcos artesanales mediterráneos. En palabras del patrón mayor blanense: "No disponemos de básculas a bordo ni tampoco podemos utilizar sistemas digitales porque muchas zonas marinas no tienen cobertura telefónica ni internet".
Añaden que a pesar de estar comprometidos con una gestión sostenible y colaborar activamente con proyectos científicos para proteger la biodiversidad marina, estas nuevas normativas ponen en riesgo especialmente el relevo generacional dentro del sector pesquero catalán.
Movilizaciones en todo el litoral catalán
El paro se ha extendido durante toda la jornada por los puertos principales tanto catalanes como españoles. En Blanes, se ha organizado una manifestación convocada por la cofradía local, iniciándose puntualmente a las 10:50 h, aprovechando un paréntesis meteorológico entre lluvias. La marcha ha recorrido el paseo marítimo hasta llegar frente al ayuntamiento donde se ha leído un manifiesto conjuntamente con representantes municipales.
Mientras avanzaba el recorrido, los asistentes han expresado su desacuerdo haciendo sonar silbatos y bocinas bajo consignas visibles en los carteles como "El mar no es un despacho" o "¡Sí a normas reales!". La protesta ha finalizado aproximadamente a las once y tres cuartos con una gran pitada dirigida contra la regulación europea impuesta
Peticiones y expectativas futuras desde el sector pesquero
Aparte de los inconvenientes burocráticos actuales, desde la cofradía de Amposta se confía en alcanzar acuerdos durante la reunión prevista este mismo lunes entre representantes del sector y la Secretaría General de Pesca. El objetivo principal es obtener al menos una moratoria o exención temporal respecto a los dos puntos más problemáticos —la notificación anticipada y el pesaje previo— porque cumplirlos resultaría prácticamente imposible sin generar infracciones constantes.
No obstante, siguen pendientes otras cuestiones relevantes como limitar los días autorizados para actividades de arrastre. En palabras textuales del secretario Joan Balagué: "Vamos afrontando continuamente cambios normativos muy rápidamente; esta situación genera un ambiente permanentemente reivindicativo dentro de nuestro colectivo."