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El personal laboral que da soporte al cuerpo de Bomberos de la Generalitat denuncia falta de personal, sobrecarga de trabajo y un aumento de los niveles de estrés, una situación que, según los trabajadores, puede acabar afectando la capacidad de respuesta de los servicios de emergencias.
Este colectivo incluye, entre otros, los operadores de control, los conductores y los Equipos de Prevención Activa Forestal (EPAF). A pesar de no intervenir directamente con casco y manguera, desarrollan funciones esenciales para que los Bomberos puedan actuar en las mejores condiciones.
Operadores de control: 20 personas para casi seis millones de habitantes
Los operadores de control son los encargados de recoger las llamadas de emergencia, activar los recursos de los Bomberos y asesorar a la ciudadanía en cuestiones de seguridad.
En Cataluña hay seis salas territoriales y una sala central. Según Ester Amaro, técnica operadora de control y delegada de IAC-CATAC, en un turno de día puede haber una veintena de operadores para dar servicio a casi seis millones de personas, mientras que por la noche la cifra baja hasta una docena.
Amaro alerta de que la situación se complica especialmente durante incendios, inundaciones o ventoleras, y reclama disponer de los mínimos necesarios para garantizar la seguridad.
“Lo que más miedo nos da es no poder llegar a la llamada de un ciudadano o no poder contestar cuando un bombero pide más recursos.”
Solo una treintena de conductores para toda Cataluña
Los conductores tienen una función logística que incluye transportar material y avituallamientos a los parques y a los servicios, así como gestionar el cambio de botellas, máscaras y equipos de protección.
Según Àlvaro Orts, conductor de la Dirección General de Prevención de Incendios y delegado de IAC-CATAC, solo hay una treintena de trabajadores para toda Cataluña.
El servicio logístico funciona de lunes a viernes, de siete de la mañana a tres de la tarde, mientras que los Bomberos trabajan las 24 horas del día. Esta diferencia, denuncia Orts, provoca que parte de las tareas se acumulen.
Cuando los conductores no están disponibles, algunas de estas funciones las acaban asumiendo los mismos Bomberos, que tienen que dejar temporalmente sus tareas operativas para cubrir las necesidades logísticas.
Los EPAF alertan de que a menudo trabajan con menos efectivos
Los Equipos de Prevención Activa Forestal (EPAF) participan en tareas de prevención y extinción de incendios y también intervienen en servicios relacionados con inundaciones y ventoleras.
En Cataluña hay unos 90 trabajadores EPAF distribuidos en nueve sedes. Durante los incendios pueden abrir líneas de paso, facilitar el acceso de los Bomberos, hacer guardias y controlar posibles represas.
Ferran Blanco, miembro del EPAF de Granollers y delegado de UGT, asegura que los equipos a menudo trabajan por debajo de los efectivos previstos.
“Trabajamos en grupos de cuatro, pero en muchas de las situaciones nos encontramos que somos tres personas, a veces menos.”
Blanco considera que esta falta de efectivos también puede afectar la seguridad de los mismos trabajadores, especialmente durante las intervenciones en incendios.
La Generalitat prepara una nueva escala de apoyo
La Dirección General de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamentos defiende que hay un proceso en marcha para dar respuesta a esta situación.
Hace un año se aprobó una nueva clasificación profesional, la escala de apoyo, que permitirá integrar dentro del cuerpo de Bomberos diferentes categorías que actualmente forman parte del personal laboral. Los trabajadores pasarían a ser funcionarios y continuarían desarrollando funciones de apoyo operativo.
Antes, sin embargo, hay que completar el proceso de estabilización del personal laboral temporal. Una vez finalizado, los trabajadores que obtengan una plaza fija podrán presentarse al concurso oposición para acceder a las plazas reservadas de la nueva escala.
La Dirección General asegura que los procesos de estabilización, concursos de movilidad y otros trámites administrativos ya están en marcha y que en septiembre comenzará a trabajar con los sindicatos en las condiciones de la futura escala.
Un refuerzo provisional mientras no llega la nueva escala
La Generalitat admite que la implantación de la escala de apoyo será un proceso largo y asegura que hay que actuar mientras tanto sobre las carencias actuales.
Por este motivo, en septiembre está previsto empezar a trabajar en un nuevo dimensionamiento del personal laboral, con el objetivo de reforzar las categorías que actualmente presentan más necesidades.
La subdirectora general de personas y organización de la Dirección General, Alexandra Sayegh, asegura que la administración es consciente de las carencias de personal y defiende que el proyecto de la escala de apoyo continúa avanzando.
Los trabajadores, sin embargo, consideran que no han notado cambios desde la aprobación de la nueva escala y denuncian que, de momento, todavía no hay una fecha concreta para su implementación.