Los profesionales de la Unidad de Fotografía y Audiovisuales de la Científica de los Mossos d’Esquadra han descartado que el escopetero acusado de vaciar el ojo a Roger Español el 1 de octubre de 2017 le apuntara directamente. En la tercera sesión del juicio, celebrada este miércoles, han asegurado que, en la observación de las imágenes recogidas en los alrededores de la escuela Ramon Llull, “el arma está inclinada” y “está apuntando a tierra”.
De hecho, han apuntado que la bala de goma “rebota” y, posteriormente, impacta en Español. Al mismo tiempo, también han reconocido que el acusado tenía varios agentes que le podían tapar el campo de visión. Según los peritos, la distancia entre la víctima y el agente antidisturbios era de 14,12 metros.
Cinco disparos analizados y una bala de goma introducida entre el segundo y el tercero
Los tres expertos de la policía catalana han concretado que han analizado hasta cinco disparos, de los cuales no han garantizado que todos fueran o bien balas de goma o salvas. En el informe han resaltado que observan “una mancha longitudinal” que acaba con una trayectoria ascendente.
Sin embargo, han matizado que, entre los disparos 2 y 3, “se observa la introducción de una bala de goma en el arma” del agente. En este sentido, han asegurado que el acusado “hizo un único disparo” con bala de goma y que fue dirigido a tierra y tenía “parcialmente” tapado el campo de visión.
Los peritos de los Mossos también han reconocido que, “inmediatamente después” del disparo 4, identifican que “hay una pelota de goma en el suelo”, de acuerdo con el análisis de las imágenes.
Los expertos de la policía catalana han detallado que no han utilizado ningún dispositivo digital ni tecnología para determinar la distancia entre el efectivo de los antidisturbios y Roger Español. Según han explicado, los 14,12 metros calculados parten del momento en que el afectado cae al suelo.
Neil Corney ve una distancia “corta” y una aproximación previa del policía
En cuanto a esta distancia, Neil Corney, de la Omega Research Foundation, la ha calificado de “corta” y ha afirmado que “no respeta la distancia mínima de 25 metros” que recomiendan. Aunque, al mismo tiempo, ha admitido que de forma “excepcional” podría ser válida.
En su declaración, ha indicado que “justo antes de efectuar” el disparo el policía “se acerca” a la dirección de Roger Español. Lo hizo “alrededor de un metro” y, como consecuencia, “la distancia se reduce”.
El miembro de la organización sin ánimo de lucro que investiga y denuncia el uso de equipos militares, policiales y de seguridad ha señalado que el escopetero “no mira la dirección del cañón [...], no apunta bien”. Al mismo tiempo, ha remarcado que dispara entre dos agentes y que eso, a su parecer, quiere decir que “tiene confianza en su puntería”.
La Guardia Civil y la Policía Nacional avalan la actuación policial
Los peritos de la Guardia Civil, así como los de la Policía Nacional, han coincidido en encontrar “acertada” la actuación policial en los alrededores del centro escolar. En este sentido, los peritos del instituto armado han apuntado que había “fustigación verbal” y, posteriormente, “multitud de actos violentos” de los manifestantes que “ponen en riesgo la integridad” de los efectivos del cuerpo.
Los expertos de la Guardia Civil han justificado que debían hacer un “repliegue” y “acabar el servicio”. También han reconocido que “no había efectivos suficientes” para desalojar a las personas que había concentradas.
Han explicado que el uso “alternativo” de balas de goma y salvas tiene como objetivo “mantener a distancia” a los protestantes. Además de la disuasión, han añadido, persigue la dispersión.
Las lesiones y el impacto psicológico que atribuyen a la bala de goma
Por su parte, los médicos forenses que trataron a Español han corroborado que las heridas son “compatibles” con una bala de goma. También han dicho que, entre los tratamientos aplicados, hubo apoyo psicológico con la administración de antidepresivos para ansiedad.
Uno de los doctores ha apuntado que ha experimentado “cambios a nivel de identidad, en la autoestima y en la proyección de futuro”, porque son modificaciones “estructurales” y “secuelas permanentes” psicológicas.
El testimonio del fotógrafo de El Nacional
Antes de las periciales declaró un fotógrafo de El Nacional como testigo, después de que en la anterior sesión se ausentara por un motivo personal. Cubrió la jornada de votación en la escuela Ramon Llull y ha asegurado que oyó “un golpe muy fuerte”.
Ha explicado que, en aquel momento, Roger Español “cae al suelo y grita de dolor” y es “trasladado a un portal”. “Allí avisamos a la ambulancia, la gente estaba muy preocupada”, ha añadido. Preguntado por la posible presencia de agentes del cuerpo policial en el portal con voluntad de socorrer al herido, ha declarado que no vio a nadie.
El fotógrafo ha asegurado que no recuerda si el acusado estaba apuntando directamente a Español, pero sí que “oyó tres disparos”. Ha descrito la situación como “tensa” y ha señalado que había “gente haciendo cánticos y gritando a la policía”.
La vista continúa este jueves, 1 de octubre
La cuarta y última sesión del juicio continuará este jueves, precisamente 1 de octubre, con las comparecencias de los cuatro acusados: el escopetero, dos subinspectores y un inspector que dieron las órdenes. La vista comenzó el 16 de septiembre y la Fiscalía pide la absolución de los agentes, mientras que la acusación solicita 13 años de prisión por lesiones y torturas.
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