Perdió su hogar y su perro a causa de un siniestro por una mala instalación eléctrica

27 de marzo de 2022 a las 13:27h

Un incendio completamente inesperado dejó a Elvis Junior Machuca sin hogar. El siniestro no solo le dejó heridas físicas, sino que se llevó la vida de su fiel compañero, su perro Nene, que murió asfixiado por el humo. Siete meses después de la catástrofe, el seguro de BBVA, entidad propietaria del inmueble, lo ignora. El piso sigue inhabitable, debido a los destrozos que dejó el fuego, y el alquiler social, tramitado por la Agencia de la Vivienda de Cataluña, –que aún sigue en vigor– es papel mojado.

El drama de este vecino del Coll comenzó el 22 de agosto pasado cuando se despertó a las 06:00 horas de la mañana, embriagado por el humo de un incendio en su domicilio. Se había quedado dormido en el sofá, el único lugar del piso donde corría el aire aquella calurosa noche de verano, cuando oyó a su perro ladrar de fondo. "Me desperté asustado por los ladridos. Inmediatamente me giré y vi la cocina en llamas. Estaba acorralado", relata a Metrópoli el protagonista de la historia. Elvis intentó subir al sofá y saltar la columna de fuego para salvar a su mascota, pero se quemó la cara, el pie, el cabello y las pestañas al intentarlo. "Vi que mi única opción para salir con vida era saltar por la ventana. Me lancé hacia abajo y caí en casa de mi vecina", relata.

Su primer impulso fue volver al interior del edificio para intentar salvar al perro. "Una vecina y yo intentamos romper la puerta, pero por suerte no pudimos. Los bomberos nos dijeron que el fuego hubiera salido disparado", explica. Fueron los efectivos quienes sacaron a Nene del interior del inmueble. Intentaron reanimarlo, pero el pequeño animal no pudo soportar la cantidad de humo que había entrado en su organismo y murió a los pocos minutos.

Elvis estuvo ingresado un día entero en el hospital. "Había inhalado mucho humo, tenía quemaduras de primer y segundo grado y ampollas por casi toda la espalda. Me dijeron que estaba vivo de milagro", explica el afectado.

El joven llevaba 15 años viviendo en ese piso ubicado en el número 15 de la calle de la Font del Remei. Cuando sus padres emigraron de Perú se ubicaron directamente en el inmueble, donde estuvieron de arrendatarios durante más de una década. Cuando decidieron regresar a su país de origen, Elvis quiso quedarse. El propietario le hizo un contrato de 400 euros, pero al poco tiempo dejó de pagar la hipoteca. "Yo pagaba y el banco me devolvía el recibo, hasta que un día me llegó una carta de desalojo donde me indicaban que tenía nueve meses para salir del piso". "Tenía 20 años y no tenía trabajo, pero como entrenaba a cuatro equipos de fútbol y tenía una mascota, la Agencia de la Vivienda de Cataluña me hizo un alquiler social con contrato de cinco años. Pagaba 150 euros", explica el chico.

Como el lugar estaba "en condiciones de infravivienda", Vivienda reformó el inmueble para que "reuniera las condiciones mínimas para obtener la cédula de habitabilidad, el certificado de eficiencia energética, así como los boletines necesarios para la contratación y los suministros", según especifica el contrato de alquiler social al que ha tenido acceso este medio. "Cambiaron el techo de gomaespuma y las paredes de papel. Me pusieron una vitrocerámica y me cambiaron la instalación eléctrica, entre otras cosas", dice Elvis.

Según el afectado, cuando los peritos del seguro de la comunidad y del banco fueron a comprobar qué había causado el incendio, "lo tuvieron inmediatamente claro". "Todos los peritos me dijeron que el fuego se había originado a causa de un cortocircuito por el sobrecalentamiento de los cables. Me explicaron que los técnicos de Vivienda que hicieron la instalación eléctrica empalmaron los cables antiguos de tela –que no tienen tanta potencia y se calientan– con los nuevos, en lugar de haber hecho una reforma integral". Por su parte, el informe de Bomberos de Barcelona, al que ha podido acceder este medio, señala que las "causas no se pueden determinar".

Nadie ha querido hacerse cargo de la supuesta chapuza que dejó a Elvis sin hogar y sin mascota. Casi siete meses después, Divarian Propietat S.A., la inmobiliaria participada por BBVA y Cerberus, hace caso omiso a las súplicas del afectado: "me dicen que está en casos urgentes, pero hace mucho tiempo que espero. Cada viernes llamo, pero no me dan la solución, tampoco me dicen a qué dirección puedo ir a reclamar", explica el joven, que relata "haber tenido que dormir en el metro, en un cajero o en Collserola" al quedarse sin hogar.

Este medio de comunicación ha hecho una petición de información a la inmobiliaria que debe hacerse cargo de la reparación del inmueble. Al cierre de esta edición, Divarian Propietat S.A. no ha respondido a los requerimientos informativos de este digital.

Mientras que la heredera de la antigua Anida retrasa el caso de Elvis, los servicios sociales tampoco le ofrecen una solución sólida: "me dijeron que al no ser suyo el inmueble no podían hacer nada y que, por tener una nómina, no optaba a otro, aunque tengo vigente un contrato de alquiler social", explica.

El damnificado emitió una reclamación a la Agencia de la Vivienda de Cataluña en la que exigía "daños y perjuicios" al organismo ante la supuesta "mala praxis" en la instalación eléctrica. También reclamó que el tiempo de alquiler que había perdido debido a no poder acceder al piso le fuera "recompensado" dado que tenía el contrato en vigor. Al cerrar esta edición, el organismo de la Generalitat de Cataluña no ha respondido a los requerimientos informativos de este medio.

De momento, el piso sigue inhabitable, tal como se puede ver en las imágenes, y abierto de par en par. "Los vecinos me piden que llame para que lo cierren porque con el viento las puertas hacen ruido. También hay una pared a punto de caer", explica el arrendatario.

Aunque aún le queda medio año de contrato de alquiler social, Elvis vive en casa de un amigo y se ducha y limpia en el gimnasio de un conocido. Dice estar "nervioso e inestable" por "no tener un hogar digno". "Me han recetado pastillas para dormir", lamenta este digital. El joven pide que "se haga justicia", "al menos" por su perro, Nene, y considera que "ya son suficientes" las tragedias que le han tocado vivir en el último año.

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