Montserrat ha vivido uno de los momentos más emotivos de la visita del papa León XIV a Cataluña. Después de venerar a la Moreneta en el interior de la basílica de Santa Maria, el pontífice ha salido a un balcón del monasterio para dirigir unas palabras a los miles de fieles que le esperaban en la plaza de Santa Maria desde primera hora de la mañana.
El Papa ha agradecido la acogida recibida y ha puesto en valor el papel de Cataluña como tierra de llegada e integración. “Gracias a Cataluña por haber recibido a tantas personas de otros países porque enseña cómo integrar a todos dentro de una única familia”, ha afirmado ante un público que ha respondido con aplausos y gritos de emoción.
Un mensaje de fe y esperanza
León XIV ha destacado “la alegría, el entusiasmo y el profundo sentido de fe” que, según ha dicho, se viven estos días durante su visita. El pontífice ha vinculado este clima con el papel espiritual de Montserrat y con la devoción a la Virgen María.
“Gracias a todos vosotros que estáis aquí esta mañana para recordar a todos en Cataluña, en España y en el mundo que la fe da vida y esperanza”, ha expresado el Papa.
El pontífice también ha agradecido a los monjes de Montserrat su labor de acogida a los peregrinos y ha remarcado la imagen de una comunidad unida alrededor de la Moreneta. “Gracias a todos por estar aquí, gracias por esta bonita manifestación de fe, todos unidos en una sola familia con esta acogida de nuestra madre María, la virgen de Montserrat”, ha dicho.
