Los representantes de Asaja y Unió de Pagesos han manifestado la necesidad de aplicar ayudas directas y eliminar el impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono, una tasa propia de la Generalitat, para paliar los efectos económicos derivados de la crisis energética causada por la guerra en Oriente Medio. Esta petición se ha hecho pública después de una reunión mantenida el pasado miércoles con el consejero de Agricultura, Òscar Ordeig, en el Parlament de Catalunya.
Incrementos en costos energéticos y materiales
Según datos facilitados por los sectores afectados, en solo quince días los precios de los hidrocarburos se han disparado un 40%, mientras que los fertilizantes han experimentado una subida aproximada del 35%. Paralelamente, el coste de la energía ha crecido casi un 28%. Ante esta situación, los interlocutores han insistido en la necesidad de adoptar "medidas inmediatas" para evitar que estos incrementos repercutan negativamente sobre la producción agraria.
Pere Roqué, presidente de Asaja, alertó que "estamos en medio de una guerra y el sector primario está perdiendo dinero". Detalló que una cosechadora tiene actualmente un gasto diario en hidrocarburos de aproximadamente 57 euros, casi el doble respecto a los 30 euros habituales antes del incremento provocado por el conflicto. En relación con el cereal, precisó que este aumento supone un incremento adicional de 27 euros por tonelada, sumándose a los unos 190 euros por tonelada, lo que puede comportar que determinadas explotaciones se queden sin cosecha.
Piden revisar tributación específica y ayudas estatales
Miquel Pinyol, representante de Unió de Pagesos, reclamó explícitamente la retirada del tributo sobre las emisiones de dióxido de carbono aplicado a los vehículos agrícolas mecánicos. Este impuesto afecta a maquinaria esencial para el trabajo diario de los agricultores y se considera "injustificado dentro del contexto actual", según sus declaraciones. Además, pidió al gobierno español una reducción de los impuestos vinculados a los hidrocarburos.
Además de los requerimientos fiscales, los representantes agrarios recordaron al Gobierno catalán que existen pagos pendientes dirigidos al sector agroalimentario. Expresaron confianza respecto a las medidas económicas que prevé anunciar este viernes el gobierno español como respuesta al impacto financiero ocasionado por el conflicto bélico internacional. Pere Roqué subrayó: "Este paquete estatal será fundamental porque muchas competencias energéticas dependen directamente del gobierno central." También denunciaron la percepción de un cierto "desgobierno" europeo ante esta crisis.
Además de los sindicatos agrarios, a la reunión con Òscar Ordeig asistieron otros representantes destacados del mundo agroalimentario catalán. Entre estos destaca Antoni Abad, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Cataluña, quien también participó en este debate centrado en las repercusiones económicas del conflicto global sobre diferentes subsectores productivos.
