El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, ha puesto en valor que el acuerdo presupuestario entre el gobierno del PSC, ERC y los Comuns impacta directamente sobre el sector agroalimentario. En este sentido, ha explicado que su Departamento es uno de los dos únicos, junto con Interior, que no ha visto alterada la cifra asignada desde la propuesta inicial presentada hace dos meses, cercana a los 1.000 millones de euros (MEUR).
Asimismo, Ordeig ha subrayado que nunca antes se habían movilizado "tantos recursos para los agricultores y pescadores profesionales". No obstante, esta decisión ha generado reacciones críticas por parte de la oposición, que denuncia una parálisis presupuestaria por falta de modificaciones sustanciales. Desde ERC han advertido al conseller que con su apoyo "se le ha acabado el crédito y las excusas para cumplir con el sector".
Respuesta a las críticas y contexto adverso
Ante las objeciones de los grupos opositores que no forman parte del acuerdo, Ordeig ha defendido la gestión realizada por su Departamento ante un conjunto complejo de factores internos y externos: crisis sanitarias globales, conflictos armados o aranceles impuestos por el gobierno de los Estados Unidos bajo la administración Trump.
Ha explicado que han tenido que actuar con rapidez a pesar de disponer de consignaciones presupuestarias insuficientes hasta el momento y atendiendo demandas del sector que acumulan más de una década sin respuesta. Todo ello mientras se proyectaba una mirada hacia el futuro.
Autocrítica y responsabilidad compartida
También se ha mostrado autocrítico asegurando que "evidentemente se puede hacer mejor", pero atribuye a todos los grupos políticos —que en algún momento han participado en diferentes ejecutivos de la Generalitat u otros gobiernos— la responsabilidad colectiva por no haber agilizado lo suficiente la "arquitectura administrativa" construida conjuntamente.
No obstante, ha destacado que Agricultura es el Departamento con más agilidad para convocar ayudas públicas adaptadas a las necesidades específicas de cada subsector.
Apelación a un nuevo relato sobre el futuro agrario
Además, Ordeig ha reclamado un "cambio de relato" porque considera erróneo afirmar que no hay futuro para los jóvenes interesados en trabajar en el sector primario. En este sentido ha apuntado que la gente vinculada al mundo agrario apoya el acuerdo presupuestario vigente y ha remarcado cómo el año pasado se superó la barrera del crecimiento de la renta agraria después de tres años consecutivos incrementándose "en medio de una tormenta mundial".
Críticas políticas diversas
Por parte de Junts, la diputada Irene Negre cargó contra el Govern acusándolo de “resignarse” sin exigir inversiones imprescindibles en Madrid para evitar “incomodar al PSOE”. También señaló que Agricultura es el presupuesto con menor crecimiento porcentual: de los 67 MEUR adicionales solo ellos corresponden a modificaciones introducidas durante las sesiones parlamentarias. Negre lamentó la ausencia de una solución clara para los problemas estructurales del sector previsto para 2026 y calificó las cuentas como carentes de ambición y potencial necesario para garantizar un futuro digno a los catalanes.
Por otro lado, la diputada de ERC Montse Bergés destacó que facilitan al Govern esta herramienta financiera mediante el voto favorable, pero advirtió a Ordeig: "se le ha acabado el crédito y las excusas"; ahora le toca cumplir con las exigencias del sector. Bergés también aseguró que no renunciarán a ninguna reivindicación política ni económica relacionada con Cataluña ante Madrid —como asumir gastos adicionales valorados en 72 MEUR destinados a combatir la peste porcina africana (PPA) retiradas recientemente del fondo de contingencia estatal.
La exdiputada del Partit Popular (PP), Montserrat Berenguer, tildó a los miembros del Govern como “profesionales del teatro de comedia”, ya que según ella era evidente desde marzo pasado que las cuentas se aprobarían antes del verano; lamentaba así haberles hecho perder el tiempo. Además, criticaba mantener hasta 71 cargos eventuales dentro del Departamento de Agricultura considerándolo poco respetuoso hacia agricultores y pescadores.
Por otro lado, Rafael Villafranca, diputado de VOX, describía los presupuestos como un “acto de subordinación del sector primario a la Agenda 2030”, donde se promueve reducir emisiones basándose en una agenda globalista que estigmatiza a agricultores y ganaderos atribuyéndoles excesos contaminantes como CO₂.
Lucha contra la concentración agrícola y modelo energético sostenible
Asimismo, Núria Lozano de los Comuns, puso énfasis en que cada vez más superficie agrícola queda concentrada en pocas manos; desde su grupo apuestan por impulsar un modelo familiar cercano capaz de ofrecer soberanía alimentaria efectiva.
Dani Cornellà de la CUP, centraba crítica en los fondos destinados a plantas productoras de biogás (25 MEUR), defendiendo instalaciones pequeñas repartidas territorialmente. Denunció especialmente un proyecto impulsado desde un fondo danés ubicado en La Sentiu de Sió (La Noguera), destinado a ser "la planta más grande del sur europeo" a pesar de oposición local; prevé gestionar anualmente hasta 500.000 toneladas de residuos orgánicos. Cornellà mostraba sorpresa porque se le concediera una subvención pública importante (4,5 MEUR) alargando plazo hasta 2027 "para que no pierdan esta ayuda".
Más recursos: cerca de los 1.000 millones destinados a Agricultura
El importe total asignado al Departamento será finalmente 994,4 millones dentro de los nuevos presupuestos oficiales sumándose hasta los 999,1 MEUR si se contabilizan fondos adicionales. Este volumen supone un incremento significativo respecto a las cuentas aprobadas el año anterior (+21%, equivalente a +174 MEUR).
Apuesta destacada para modernizar regadíos
Dentro de estas cifras destaca una partida concreta destinada a modernización de los sistemas de regadío dotada con 90 millones dentro del marco estratégico conocido como Plan Liderazgo Económico.
El objetivo principal es desplegar mecanismos tanto para mitigar como para adaptarse activamente a los efectos derivados del cambio climático así como desbloquear inversiones estructurales pendientes relacionadas con regadíos existentes o crear nuevos.
Las sequías extremas cada vez más frecuentes junto con presiones sobre la disponibilidad hídrica comprometen seriamente la viabilidad de explotaciones agrícolas; es por ello mismo que aumentan esta financiación en 14,4 millones adicionales orientados especialmente hacia eficiencia hídrica reforzada adaptativa así como priorizar proyectos modernizadores clave.
