Plataforma per la Llengua ha denunciado un caso de presunta discriminación a una paciente de salud mental que quería ser atendida íntegramente en catalán en el Hospital de Día Còrsega, gestionado por la Fundació CPB, en Barcelona. Los hechos se remontan a febrero de 2024, cuando la mujer fue derivada al centro para valorar el ingreso a un programa de atención específico. Según la entidad, una psiquiatra de la fundación negó el tratamiento íntegramente en catalán a la paciente, que venía de sufrir una crisis suicida
En respuesta a la ACN, la fundación ha asegurado que la atención prestada a la paciente siguió en todo momento sus “principios de disponibilidad lingüística”.
Plataforma per la Llengua ha hecho público el caso junto con unos audios en los que se puede oír cómo personal del centro médico expone las dificultades para hacer el tratamiento en catalán, a pesar de las demandas de la paciente. Según la entidad, Salut ya ha sancionado el centro con unos 3.000 euros, aunque la víctima reclama al CatSalut 30.000 euros en concepto de daños y perjuicios
El Departament de Salut, preguntado por este extremo, ha indicado a la ACN que no se pronuncia “sobre un caso anónimo publicado en redes” y que atenderán la queja de la persona afectada por los canales habituales de reclamaciones.
La comunicación, elemento esencial
Desde la Fundació CPB, se defiende que la comunicación es un elemento esencial de la calidad asistencial y que disponen de un Plan de Gestión Lingüística integrado en el sistema de gestión estratégica y en el Código Ético. El plan “establece el catalán como lengua vehicular” y tiene como objetivo que los pacientes “puedan expresarse en la lengua en la que se sientan más cómodos”, para favorecer “la proximidad, la confianza y el vínculo terapéutico”.
En relación con el caso concreto, la fundación asegura que la psiquiatra “referente” de la mujer la atendió “siempre” en catalán y no le negó “nunca” la atención en esta lengua. “Al contrario, se le aseguró de forma explícita la libertad de expresarse en la lengua en la que se sintiera más cómoda”, añaden. Para garantizar su bienestar, se ofreció “la posibilidad de ser atendida en otro dispositivo de la Fundación con el mismo programa de tratamiento, donde presentó una evolución favorable”.
Multa considerada insuficiente
Tanto la paciente como Plataforma per la Llengua consideran que la sanción impuesta es “injusta e insuficiente”, y la mujer ha presentado una reclamación de responsabilidad patrimonial al CatSalut por 30.000 euros.
En los audios publicados por la organización, se puede escuchar cómo el personal del centro comunica a la paciente que no pueden garantizarle una atención íntegramente en catalán. Uno de los momentos recogidos dice: “Es tu decisión, yo no te puedo decir nada”, y se insta a la paciente a elegir entre empezar la terapia tal como ellos “la entienden” o no hacerla. En otro momento, el personal comenta: “Es un baño de realidad”, dando a entender que no pueden asegurar que todo el mundo se dirija íntegramente en catalán.
Los hechos
Según Plataforma per la Llengua, el 27 de febrero de 2024 la paciente solicitó hacer las sesiones individuales íntegramente en catalán. Dos días después, el primer contacto con el enfermero se hizo en castellano. A principios de marzo, la médica le indicó que no podía obligar a ningún profesional a hablar en catalán y le pidió que “dejara de lado” su opción lingüística si quería continuar el tratamiento.
El 7 de marzo se le comunicó por teléfono que la terapia se debía hacer en la lengua que los profesionales prefirieran, y el 12 de marzo la doctora le confirmó presencialmente esta decisión, indicando que podía presentar una reclamación si no estaba de acuerdo. Al mismo tiempo, emitió un informe de alta señalando que la paciente tomaba la decisión de no iniciar el tratamiento en el centro.
Consecuencias
La paciente recurrió a Plataforma per la Llengua, que interpuso una reclamación a Salut en junio de 2024. La Dirección General de Ordenación y Regulación Sanitaria resolvió el procedimiento sancionador en noviembre con una multa de 3.006 euros.
El Col·legi de Metges de Barcelona (CoMB) ha archivado el expediente, considerando que no hay indicios de que la actuación de la doctora fuera “contraria” a la buena práctica médica. No obstante, el CoMB ha recomendado al centro “velar” para que esta terapia en grupo se pueda hacer manteniendo la lengua materna de los pacientes que participen
Según el escrito del Colegio, la paciente tuvo dos entrevistas con la psiquiatra en catalán, pero el programa de grupo se hacía con profesionales de otras comunidades autónomas, por lo que la doctora trasladó la demanda de la paciente a los responsables del programa y al jefe de servicio