Amazon ha anunciado este miércoles un nuevo proceso de despidos que afectará a 16.000 trabajadores a escala global. La multinacional justifica la decisión por “cambios organizativos” y asegura que se trata de “ajustes necesarios”, según ha publicado en su página web. Este es el segundo recorte de plantilla que la empresa ejecuta en pocos meses.
Por el momento, Amazon no ha concretado qué centros de trabajo se verán afectados por esta nueva oleada de despidos. Aun así, el contexto reciente genera inquietud, especialmente en el Estado español, después de que la empresa cerrara el pasado diciembre un expediente de regulación de empleo (ERE) en las oficinas corporativas de Barcelona, que acabó afectando a 791 empleados.
La compañía ha admitido que se trata de una “noticia difícil”, pero ha negado que tenga la intención de anunciar despidos “cada pocos meses”, en un intento de rebajar la preocupación entre la plantilla y la opinión pública.
En la publicación oficial, la vicepresidenta de experiencia de usuario y tecnología de Amazon, Beth Galetti, explica que la medida se ha comunicado a los trabajadores este mismo miércoles e insiste en que la decisión responde a la necesidad de adaptar la organización al actual contexto económico y empresarial.