Los médicos de familia dan un toque de alerta: demasiada medicación en la gente mayor

La Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria destaca la importancia de revisar la medicación en pacientes mayores para evitar riesgos y efectos adversos

02 de marzo de 2026 a las 10:55h

La Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria (CAMFiC) reivindica un aumento significativo de la desmedicalización, especialmente en pacientes de edad avanzada. Según explica Laia Gené, miembro del grupo de Gent Gran de CAMFiC, "Revisar regularmente la medicación es una medida de calidad asistencial y de seguridad. En la atención primaria encontramos que las personas mayores a menudo toman demasiados medicamentos, algunos sin beneficio claro".

Además, añade que "desmedicalizar no es dejar de tratar, sino cuidar mejor. La desprescripción consiste en revisar y, si es necesario, reducir o retirar fármacos de manera segura y pactada con el paciente, para mejorar la calidad de vida y evitar riesgos innecesarios. De hecho, en situaciones de fragilidad o final de vida, es necesario priorizar el bienestar por delante de los tratamientos preventivos".

Impacto de la polimedicación en las personas mayores

Actualmente, casi el 40-50% de los adultos mayores de 65 años sufren polimedicación, definida como tomar cinco o más fármacos habitualmente. Esta situación se asocia con un aumento de los efectos adversos, interacciones farmacológicas negativas, deterioro funcional y un incremento del riesgo de ingresos hospitalarios.

En este contexto demográfico, donde aproximadamente el 25% de la población tiene más de 60 años, esta franja representa cerca del 69% tanto del total de órdenes médicas como del coste sanitario global.

Barreras que dificultan el proceso desmedicalizador

Desde el CAMFiC, se detallan diversas dificultades que entorpecen la eliminación o reducción controlada de los medicamentos:

  • Pacientes: manifiestan miedo a empeorar si dejan algún fármaco; también existe falta de información adecuada sobre los medicamentos.
  • Profesionales sanitarios: disponen a menudo de un tiempo limitado; pueden tener formación insuficiente para hacer retiradas seguras o temor ante posibles consecuencias negativas.
  • Sistema sanitario: mantiene una cultura fuertemente orientada a la prescripción continua basada en guías clínicas centradas en enfermedades individuales más que en pacientes con múltiples patologías.

Herramientas para facilitar una desprescripción efectiva

La entidad científica subraya diversos factores que podrían impulsar una mejor desmedicalización:

  • Aproximación interdisciplinaria: fomentar la colaboración entre médicos familiares, enfermería y farmacia clínica para garantizar revisión segura y continuada.
  • Participación activa de los pacientes: incluir a los usuarios y sus familias en las decisiones relativas a cambios terapéuticos.
  • Formación específica: ofrecer a los profesionales capacitaciones concretas sobre retirada progresiva y segura de los fármacos.
  • Más tiempo dedicado a revisiones personalizadas: realizar seguimientos constantes evitando modificaciones bruscas sin soporte adecuado.
  • 'Ganancias rápidas': empezar por eliminar aquellos medicamentos claramente innecesarios con alto riesgo asociado.

Acompañamiento escalonado durante todo el proceso

Gené insiste en que el seguimiento debería abordarse gradualmente: "Hay que hacer un seguimiento de la desprescripción, haciéndolo de forma escalonada, con constantes revisiones y, en caso de que la retirada no sea posible de forma completa, intentar reducir la dosis". También destaca que este proceso requiere "trabajo en equipo, escucha activa y decisiones compartidas", señalando el papel esencial del médico de familia liderando esta tarea con el apoyo complementario de enfermería y farmacia clínica.

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Ismael Lobo García
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