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Más de 600 personas, entre investigadores, meteorólogos y ciudadanos, han firmado una carta abierta para reclamar que Cataluña se prepare ante la posible ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos durante 2027. Los impulsores alertan de los riesgos asociados al calentamiento global y a una posible intensificación del fenómeno de El Niño, y piden a la Generalitat y al resto de administraciones que adopten medidas preventivas.
Entre las principales propuestas se encuentran la creación de reservas estratégicas de alimentos, medicamentos y productos básicos, especialmente en el área metropolitana de Barcelona, así como el refuerzo de las infraestructuras esenciales, los sistemas de alerta y los dispositivos de prevención y extinción de incendios. «La incertidumbre no puede convertirse en una excusa para la inacción», advierten.
Una Cataluña vulnerable ante las emergencias
La carta, publicada este lunes en el portal Alerta El Niño, señala que Cataluña presenta una vulnerabilidad especial ante los episodios meteorológicos extremos. Los firmantes apuntan a la concentración de construcciones en zonas inundables y a la dependencia de las infraestructuras de transporte, las redes eléctricas y las cadenas de suministro, que podrían quedar afectadas simultáneamente en una emergencia grave.
Entre los firmantes se encuentran el investigador del CSIC Antonio Turiel; la directora del Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), Elisa Berdalet; el catedrático de Ecología de la Universitat de Girona Emili García Berthou; la catedrática de la Universitat de Barcelona Isabel Cacho; el profesor de investigación del CSIC Rafel Simó, y la investigadora del Centre d'Estudis Avançats de Blanes (CEAB-CSIC) Núria Catalán. La iniciativa también cuenta con el apoyo de profesionales de otros ámbitos, estudiantes y ciudadanos particulares.
Reservas de alimentos y protección de los servicios esenciales
Uno de los puntos centrales de la carta es la dependencia alimentaria de Cataluña. Los impulsores piden proteger la producción agrícola y ganadera local y alertan de que una interrupción prolongada del transporte por causas meteorológicas podría provocar problemas de seguridad alimentaria.
Para reducir estos riesgos, proponen revisar y reforzar las vías de comunicación, las redes eléctricas, las desaladoras, las plantas potabilizadoras, los hospitales y los sistemas de telecomunicaciones. También reclaman garantizar el suministro de productos esenciales ante posibles interrupciones prolongadas de carreteras y líneas ferroviarias.
Las medidas planteadas incluyen, además, ampliar si es necesario los sistemas de monitorización de torrentes y puntos críticos, reforzar durante todo el año los recursos de prevención y extinción de incendios y elaborar planes específicos para afrontar olas de calor, sequías, inundaciones y cortes en el suministro de agua o electricidad.
La carta también pide habilitar refugios climáticos efectivos y mejorar la información a la ciudadanía sobre los riesgos climáticos.
La posible intensificación de El Niño
Los firmantes vinculan sus demandas con la posible intensificación del fenómeno de El Niño durante los próximos meses, que, según alertan, podría agravar los efectos del calentamiento global. Sin embargo, reconocen que no se puede predecir con precisión cuándo ni dónde se producirán los episodios meteorológicos extremos.
«Prepararse no es alarmismo. Es responsabilidad», afirman los impulsores, que insisten en que no dan por hecho que se produzcan los escenarios más extremos. «No estamos pidiendo que se anuncie el fin del mundo ni afirmando que todos los escenarios más extremos se deban producir», puntualizan.
La iniciativa forma parte de la campaña de sensibilización Alerta El Niño, vinculada al movimiento internacional El Niño Warning, que quiere trasladar las advertencias sobre los riesgos climáticos especialmente a los países de habla hispana y del sur global. Los impulsores reclaman a los gobiernos más prevención, información pública y preparación institucional ante los posibles efectos del fenómeno.