El nuevo desprendimiento de terreno este viernes por la tarde entre Maçanet-Massanes y Blanes, que ha obligado a cortar el servicio de la R1, evidencia que las reticencias de los maquinistas a reanudar el servicio después de dos días de interrupción por el accidente mortal de Gelida “no son ningún capricho”, según han explicado a la ACN fuentes del sindicato mayoritario entre el colectivo.
El mismo incidente, según estas fuentes, “reafirma” la necesidad de revisar “muy bien” la red y deja claro que las peticiones del sector son necesarias. “No podemos jugar a la ruleta rusa”, han añadido.
Por otro lado, fuentes de otro sindicato con menor representación entre los maquinistas también han mostrado críticas hacia Semaf, la empresa ferroviaria, porque consideran que las medidas tomadas a propuesta de la formación mayoritaria “son insuficientes”.
Este sindicato minoritario alerta de que las exploraciones preventivas pueden comprobar el estado de la infraestructura, pero no garantizan la seguridad de los terrenos que rodean la vía, ni prevén si en algún momento se podría producir un desprendimiento, como ha ocurrido este viernes por la tarde entre Maçanet-Massanes y Blanes.
