La directora del Servei Català de la Salut, Gemma Craywinckel, alerta de que estamos ante una situación "gravísima" porque el pico de personas ingresadas en las UCI catalanas podría llegar, antes del mes de agosto, a 400 o 500.
Craywinckel ha explicado que en los hospitales "faltan manos" para poder compatibilizar la atención a los pacientes de covid con los de otras patologías. Por eso, no ha descartado que se pida a algunos sanitarios que interrumpan sus vacaciones.
La directora de CatSalut ha asegurado que interrumpir los descansos de los trabajadores es "la última opción" y que es prácticamente una "línea roja".
No obstante, ante la saturación de los hospitales, recuerda que los sanitarios tienen "esta primera misión de ayudar y atender a la población".
Además de limitar las visitas a los pacientes ingresados, Craywinckel ha afirmado que, ante el incremento de hospitalizados por covid, muchos hospitales catalanes ya tienen dificultades para mantener la actividad programada.