Una prueba piloto iniciada por el Departamento de Justicia y el Servicio Catalán de Tráfico ofrece a los internos la opción de recuperar los puntos del carné de conducir y examinarse dentro de la prisión.
La prueba se ha hecho por primera vez con ocho internos en la prisión de Puig de les Basses y ha permitido que los ocho participantes hayan superado el curso. Además, los que se han tenido que examinar han aprobado el examen.
El objetivo, por un lado, es promover que la actitud al volante tenga las máximas garantías desde el primer día en libertad. Por otro, también que los internos aprovechen el tiempo para formarse y tengan más posibilidades de encontrar trabajo al salir del centro, un hecho decisivo para evitar la reincidencia.