El precio de las materias primas agrarias, como los aceites, los cereales o la carne -según el índice de precios de los alimentos de la FAO- subió en octubre un 30% respecto al año pasado. Los precios de los alimentos en el mundo están en su nivel más alto desde julio de 2011.
Hay varios motivos para esta escalada: las condiciones meteorológicas adversas que dificultan las cosechas, el encarecimiento de los fertilizantes, sumado a los elevadísimos costes de la energía y el transporte.
Unos costes que ya se han empezado a trasladar a la cesta de la compra. De hecho, el IPC del mes de octubre se sitúa en el 5,5%.
El alimento básico que más ha subido este año es el aceite con un 22%.
El agua, los refrescos y los zumos se han incrementado un 7,6%. Sube también el precio de la carne: el cordero, el pollo o el cabrito. Se pagan más caros también los huevos, un 4% más que a principios de año y también pagamos más cara la fruta y las hortalizas (3,5%).
En la otra cara de la moneda, pagamos más baratos, el pescado (-2,7%) y el azúcar (-2,5%)