La paguilla, la paga extra que reciben los pensionistas para compensar la pérdida de poder adquisitivo, ascenderá a 1.900 millones de euros este año, según ha calculado este jueves el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, durante la presentación de los presupuestos de la Seguridad Social para 2022.
Escrivá ha cuantificado esta paga en función de una inflación media del 2,25% y ha asegurado que tendrá efectos en las cuentas de 2021, aunque se abonará a los pensionistas en enero previsiblemente.
La paguilla se calcula cuando la inflación supera la prevista y que se usó de base para revalorizar sus prestaciones. En el caso de este 2021, las prestaciones subieron un 0,9%, pero la inflación disparada ha provocado que los pensionistas acaben perdiendo poder de compra.
Se prevé que esta sea la última paguilla por la reforma del sistema prevista, que implicará volver a actualizar las pensiones con el IPC medio de los doce meses anteriores a noviembre. "A falta de la precisión de estos meses, será algunas décimas por encima del 2%, con toda seguridad", ha acotado el ministro.
El coste de los 1.900 millones hay que duplicarlos, ya que a la paguilla hay que sumarle la misma cuantía para consolidar la nómina de las pensiones de cara a 2022 (otros 1.900 millones). Por lo tanto, la suma total rondará los 3.800 millones de euros.
