Un hombre de 62 años fue enterrado por sus familiares, pero apareció vivo unas horas más tarde del funeral. Lo dieron por desaparecido después de que no regresara a casa al ir a trabajar al campo y los familiares denunciaron su desaparición. Al poco tiempo, las autoridades comunicaron a la familia que el hombre había muerto y les entregaron un cuerpo con características físicas similares.
Entonces los familiares organizaron el funeral y lo enterraron. Pero horas después, el hombre apareció en casa en perfecto estado. La fiscalía reconoce que no se había hecho una identificación oficial del cuerpo y que les habían dado el cadáver de otra persona.
