Un estudio del grupo de investigación del Hospital Universitario (HU) Institut Pere Mata aporta evidencias de que la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la longevidad comparten arquitectura genética, ya que hay una amplia superposición entre las dos enfermedades mentales y la duración de la vida. Además, el estudio identifica nuevas variantes genéticas compartidas entre la longevidad y las enfermedades mencionadas.
Estas variantes, en su mayoría, incrementan el riesgo de padecer la enfermedad a la vez que disminuyen la esperanza de vida y proporciona evidencias de una carga genética en la mortalidad prematura, especialmente en las personas con esquizofrenia. Este hecho puede tener implicaciones profundas para la comprensión y el tratamiento de la diferencia de mortalidad asociada a este trastorno psiquiátrico.
Curiosamente, sin embargo, el estudio ha encontrado que alrededor de una tercera parte de las señales genéticas compartidas con la longevidad protegen de la enfermedad, a la vez que acortan la vida. Este último hallazgo es una evidencia más de la teoría del antagonismo pleiotrópico, según la cual la selección natural selecciona positivamente las variantes genéticas que tienen efectos beneficiosos en etapas tempranas de la vida a pesar de sus efectos negativos en etapas más avanzadas de la vida. Es decir, se acaba seleccionando a favor una vida más corta pero sin enfermedad mental.
Hay que tener en cuenta que los trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia y el trastorno bipolar representan una paradoja evolutiva, ya que presentan fuertes efectos negativos sobre la condición física, como la disminución de la fecundidad y la mortalidad precoz, pero continúan con una prevalencia mundial de aproximadamente el 1%.
Este estudio del HU Institut Pere Mata, liderado por el investigador Gerard Muntané, ha sido publicado en la revista especializada "Human Genetics" y se enmarca en la línea de investigación de genética y evolución de las enfermedades mentales que realizan los investigadores del HU Institut Pere Mata vinculados al Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV), profesores de la Universitat Rovira i Virgili y de la Pompeu Fabra, y miembros del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM).
