Justicia instala un centenar de cámaras de videovigilancia en las prisiones Brians 1 y Ponent para evitar zonas ciegas

25 de agosto de 2020 a las 12:25h
El Departamento de Justicia ha instalado un centenar de cámaras de videovigilancia en las prisiones Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Baix Llobregat), y en Ponent, en Lleida, para evitar las zonas ciegas en el conjunto de las instalaciones. El sistema de registro permite obtener imagen y sonido de las celdas de aislamiento provisional, contención y de las zonas de cacheo.
Brians 1 y Ponent son las primeras prisiones antiguas que se han equiparado a los centros de construcción más reciente, dentro del plan del Departamento de Justicia para actualizar los sistemas de vigilancia y registro de todos los centros. Con este despliegue se da por finalizada la primera fase del plan, que estaba previsto terminar en mayo pero se ha retrasado por la covid-19.
Los trabajos para instalar las nuevas cámaras comenzaron en febrero y comportan que Brians 1 -centro de preventivos de referencia de la demarcación de Barcelona- y Ponent tengan el mismo sistema de captación y almacenamiento de imagen y sonido que los centros penitenciarios más modernos, como Puig de les Basses, en Figueres, y Mas d'Enric, en El Catllar (Tarragonès). En el caso del centro penitenciario leridano, ya disponía de cámaras en las salas de cacheo y contención, pero ahora también las hay en las de aislamiento, de manera que el registro de sonido será posible en todos los casos. La previsión era terminar esta primera fase a finales de mayo, pero el Departamento de Justicia apunta que el calendario se ha visto afectado por el estado de alarma con motivo de la emergencia sanitaria y por las medidas de confinamiento que ha habido este verano en el Segrià. Esto, recuerda Justicia, supuso la limitación de entradas de personas externas para evitar contagios entre internos y trabajadores. Segunda fase: zonas críticas del resto de prisiones En una segunda fase, que comenzará en junio del año que viene, Justicia prevé completar la instalación de estas nuevas cámaras en el resto de celdas de aislamiento, celdas de contención y salas de cacheo, para que todos los centros penitenciarios de la Generalitat tengan el mismo sistema de videovigilancia. Actualmente no tienen ningún sistema de videovigilancia las celdas de aislamiento de las prisiones de Dones y Quatre Camins, ni las salas de cacheo de Dones, Quatre Camins, Brians 2, Joves y Lledoners. En cambio, sí que tienen todas las celdas de contención en Cataluña, pero sólo registran el audio las de Puig de les Basses y Mas d'Enric, y ahora ya también Ponent y Brians 1. En cuanto a los centros de régimen abierto, tienen capacidad de registrar vídeo y audio la sala de cacheos del Centro Abierto Lleida y las celdas de contención del Centro Abierto Tarragona y Centro Abierto Barcelona 2 (La Trinitat). Documentar situaciones de estrés En el caso de las cámaras de las salas de cacheo, el Departamento resalta que las imágenes estarán encriptadas y sólo podrá autorizar la visualización la dirección del centro, ya que se trata de espacios donde el preso se desnuda íntegramente para evitar la entrada de sustancias o de objetos prohibidos o para comprobar que no haya escondidos en el interior del centro. En cuanto a las inmovilizaciones, Justicia recuerda que son situaciones "excepcionales" para contener presos que pierden el control y que muestran una agresividad "extrema" que pone en riesgo su propia integridad y la de los demás presos y funcionarios. El Departamento apunta que se trata de situaciones que pueden requerir el uso de la fuerza por parte de la administración penitenciaria, y en todos los casos las inmovilizaciones se hacen en las celdas de contención. Finalmente, en relación a los casos de aislamiento provisional, éstos se producen cuando los internos son sancionados por faltas disciplinarias. Justicia recuerda que las sanciones se cumplen en las celdas de aislamiento. Más de 600.000 euros El Departamento de Justicia tiene prevista una inversión de más de 600.000 euros hasta final del año que viene para dotar los espacios críticos de todas las prisiones con sistemas de videovigilancia homogéneos. La Generalitat recuerda que los últimos centros penitenciarios construidos por la Generalitat son Puig de les Basses (2014) y Mas d'Enric (2015), con un sistema de videovigilancia con una ratio que se sitúa en torno a una cámara por cada interno. De este modo, tienen entre 800 y 900 cámaras, entre las que Justicia destaca las que están ubicadas en las celdas de contención, las celdas de aislamiento y las salas de cacheo, ya que captan imagen pero también almacenan el sonido. Justicia señala que este nivel de vigilancia contrasta con el de los sistemas instalados en los centros construidos hace más de quince años, como Ponent (1984), Quatre Camins (1989), Brians 1 (1991) y Brians 2 (2007). Además de completar la instalación de cámaras de seguridad estáticas, la Secretaría de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima también estudia la adquisición de dispositivos subjetivos, que registran las actuaciones de manera dinámica, instaladas en el equipamiento de los funcionarios. Se trata de unas cámaras que ya utilizan algunas policías en actuaciones de orden público. Cinco suspensiones de sueldo y trabajo por actuaciones irregulares desde 2017 Desde 2017 y hasta febrero de este año, la Secretaría de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima ha abierto 152 investigaciones al conjunto de 4.500 trabajadores penitenciarios por supuestos maltratos a los internos por parte de los profesionales del sistema penitenciario. De estas investigaciones, Justicia apunta que se han desprendido 5 expedientes disciplinarios que se han resuelto con suspensiones de sueldo y trabajo.
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