Durante el Consejo Nacional de Junts celebrado este sábado, el secretario general, Jordi Turull, ha asegurado que el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, volverá a Cataluña "peti qui peti", a pesar de la "venganza" que detecta en los tribunales españoles. Este pronunciamiento llega en una semana marcada por la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de avalar la ley de amnistía.
Un paso clave para el retorno de los exiliados
Turull ha celebrado esta resolución judicial: "Con la sentencia el TJUE hemos conseguido un gran paso para el retorno de los exiliados, pero también un gran paso para muchas personas que han sufrido la represión del Estado". En este sentido, ha animado a los miembros del partido a mantenerse firmes agarrándose a la energía que genera esta "victoria" para continuar luchando y persistiendo.
Además, ha manifestado con contundencia: "El retorno del presidente y de los exiliados, del conseller (Lluís) Puig y del conseller (Toni) Comín, llegará, tened la confianza".
Enfrentar un escenario electoral exigente
Ante los últimos datos publicados por el barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió (CEO) —que pronostica una pérdida cercana a los 20 diputados para Junts en el Parlament— y el barómetro municipal de Barcelona donde Junts queda relegado a última posición, Turull ha advertido que el partido "no se puede hacer trampas en solitario" ante este "escenario exigente".
Ha añadido: "Lo tenemos que afrontar y lo afrontaremos", comprometido con encarar los retos con honestidad.
Análisis crítico de los resultados electorales
El dirigente ha destacado dos cuestiones importantes que cree que pasan desapercibidas. Primeramente, subraya la "relación directa entre la fortaleza de Junts y las expectativas del país": "Cuando algunos van diciendo que Junts retrocede, también coincide que Cataluña está retrocediendo en muchas cosas".
Por otro lado, Turull recalca que sus representantes nunca celebrarían unos datos electorales si estos reflejaran una Cataluña abocada a la polarización o a los discursos extremistas y de odio. En palabras suyas: "La polarización solo beneficia a los que viven de la confrontación".
Además, se ha dirigido directamente al presidente catalán, Salvador Illa, criticándolo porque “prefiere la confrontación estética” antes que afrontar los problemas reales del país.
Criterios sobre inversiones estatales y respuesta gubernamental
Turull también ha recordado las cifras relativas a la ejecución presupuestaria estatal destinada a Cataluña para 2025: solo un 8,6% del total invertido. Ha lamentado profundamente la actitud pasiva del Gobierno catalán ante estos datos y ha reclamado una postura más contundente contra la administración central.
Ante esta situación compleja, Turull insta al partido a ofrecer alternativas claras a los ciudadanos: “Hay que ofrecer soluciones” y “generar esperanza” como herramienta para combatir las actitudes extremas. Ha afirmado también: "Ahora nos corresponde, también a nosotros, recuperar la confianza de los ciudadanos para que Junts continúe siendo el pilar de este espacio independentista".
Mantener convicciones ante presiones externas
Además, se ha dirigido a los miembros internos advirtiéndoles sobre las tentaciones externas dirigidas hacia el partido: “Todas tienen una intencionalidad capciosa, que lo que quieren es que vayamos dando bandazos”. Acto seguido ha reivindicado como un valor fundamental ver Cataluña como “un solo pueblo”. Y en este sentido ha asegurado rotundamente: “Junts nunca apostará por la política del señalamiento, la estigmatización y el odio”, ya que esto llevaría inevitablemente “a una sociedad más dividida”.
La apuesta por el municipalismo como motor de crecimiento
Finalmente, Jordi Turull se ha referido al papel municipalista dentro del proyecto político afirmando con optimismo: “Cada vez se suma más gente a nuestro proyecto en el mundo municipal”, hecho que evidencia un aumento sostenido en el apoyo local hacia Junts.