Joel Joan está en plena promoción de ‘Vania’, la obra que protagoniza en el Teatro Romea, pero en su última entrevista en ‘Col·lapse’ (TV3) el foco no se ha quedado solo en el reto escénico. El actor ha puesto sobre la mesa una sensación que arrastra desde hace tiempo: la dificultad para volver a tener presencia regular en la televisión, a pesar de una trayectoria “contrastada” y una carrera estrechamente vinculada a formatos que han marcado época.
Joan ha explicado que le haría “gracia” volver a hacer televisión y que tiene ganas, pero que actualmente lo ve complicado. Ha expresado sorpresa porque asegura que, paradójicamente, lo tenía más fácil hace treinta años, cuando había menos canales. Ahora, en cambio, dice que no se le pide y que los proyectos que presenta no acaban saliendo adelante: “tengo ganas de volver y hacer cosas, pero parece que ahora es muy difícil” y “ahora parece que no toca… no toco y no se me pide que haga nada”. También ha admitido que esta situación le ha hecho dudar hasta el punto de plantearse si “he pasado de moda”.
El debate de los Gaudí y el “prejuicio” con la comedia
En el mismo espacio, Joel Joan también ha recuperado una queja que ya había expresado anteriormente: la no nominación de ‘Scape Room’ a los Premios Gaudí a pesar del éxito de taquilla. El actor lo atribuye a un posible desprecio estructural hacia la comedia: “Es un poco injusto, pero las comedias no suelen ser nominadas quizás porque hay un prejuicio como si fuera más fácil o como si hacer reír al espectador no tuviera el mismo valor que hacerlo llorar”.
Esta crítica conecta con un debate recurrente dentro del sector cultural: hasta qué punto los premios y los reconocimientos suelen priorizar determinados géneros, y si el éxito popular pesa lo suficiente cuando llega el momento de las nominaciones.
‘Vania’, ocho personajes y una obra “difícil”
En cuanto a la actualidad teatral, Joel Joan ha subrayado la exigencia de ‘Vània’, donde interpreta ocho personajes en solitario. Ha remarcado que cada uno arrastra “su pequeña frustración, debilidades y conflictos internos” y que la obra tiene un humor más presente de lo que puede parecer, aunque es una comedia “triste” y sin final feliz.
El actor ha asegurado que es el trabajo más difícil que ha hecho y que no piensa repetirlo, motivo por el cual ha animado al público a aprovechar la ocasión para verla ahora. También ha avanzado que, una vez cierre esta etapa, tiene por delante el estreno de ‘Scape Room 2’, un proyecto que describe como una transformación importante respecto de la obra original, más cercana a un relato de aventuras.
Una entrevista que mezcla oficio, industria y mirada personal
Durante la conversación, Joel Joan también ha compartido reflexiones sobre la fama y el éxito, y una anécdota vivida en una de las primeras funciones, cuando el sonido de un móvil en el patio de butacas acabó coincidiendo con un incidente real: una espectadora se había atragantado con un caramelo y se pidió un médico, hecho que le obligó a detener la obra.
Entre el reto teatral y la reivindicación televisiva, la entrevista ha dejado un retrato doble: el de un actor que se pone al límite en el escenario y, a la vez, el de un profesional que no esconde la perplejidad por su situación actual en la tele y por cómo se decide qué entra —y qué queda fuera— del circuito audiovisual.
