Durante los últimos cinco años, Cataluña ha experimentado un crecimiento notable en la industria dedicada a la cría y transformación de insectos, especialmente orientada a la alimentación animal, con una perspectiva progresiva hacia el consumo humano. Actualmente, al menos siete empresas operan activamente en este ámbito, entre las cuales destaca Insect Protein, situada en Agramunt (el Urgell), pionera en la producción de gusanos de la harina con una capacidad anual que supera las 60 toneladas.
Con el objetivo de aglutinar esfuerzos y posicionarse ante los cambios normativos inminentes, estas compañías han constituido recientemente la Asociación de la Industria de Insectos en Cataluña (INDICAT). Su presidente, Salvador Montagut, ha destacado que esta iniciativa permitirá “unificar voces en un momento crucial”, teniendo en cuenta que se están negociando los criterios para aplicar en el ámbito estatal y autonómico la regulación europea que afecta directamente tanto la producción como la comercialización de los insectos.
Consumos todavía minoritarios y barreras culturales
A diferencia de otras regiones del mundo donde el consumo de insectos está integrado habitualmente en la alimentación diaria —como Asia o América Latina—, en Cataluña este hábito es residual. Desde INDICAT se subraya que “todavía persisten prejuicios importantes y un desconocimiento generalizado” entre la población local. Esta realidad explica que gran parte de los productos derivados de los insectos se destinen actualmente al sector de nutrición animal.
El ejemplo práctico: insectos destinados a piensos animales
Un caso paradigmático es Insectius, empresa del Maresme especializada en la cría de mosca soldado negra. Esta compañía transforma las larvas en harina destinada principalmente a los piensos para aves de corral. Según Raül Reyes, cofundador de Insectius, “las gallinas alimentadas con este pienso producen huevos de calidad superior y mantienen una puesta más prolongada”. Este testimonio ejemplifica cómo el sector ganadero empieza a aceptar gradualmente estos innovadores ingredientes después de una fase inicial marcada por el desconcierto.
Diversificación hacia el consumo humano
Más allá de la alimentación animal, algunas empresas catalanas están avanzando hacia el mercado destinado al consumo directo. Es el caso de Insect Protein que trabaja para que sus productos sean aptos para personas. Paralelamente, Grillco (Sant Miquel de Balenyà) ha incrementado significativamente el número de grillos criados —de tres millones iniciales hasta los actuales veinte millones— para fabricar harina destinada exclusivamente al consumo humano.
Aportaciones nutricionales y sostenibilidad ambiental
El interés por los insectos se basa fundamentalmente en su alto contenido proteico; por ejemplo, los grillos contienen aproximadamente un 70% de proteína, así como vitaminas esenciales como la B12 y aminoácidos necesarios dentro de una dieta equilibrada. Los expertos consideran esta fuente proteica no como un sustitutivo directo sino como un complemento valioso dentro de las cadenas alimentarias convencionales.
Además, los procesos productivos asociados a los insectos tienen una huella ecológica reducida respecto a los sistemas tradicionales: requieren menos superficie cultivable y menor consumo híbrido. También se reutilizan los residuos orgánicos generados durante el cultivo para elaborar fertilizantes naturales.
Marco regulatorio europeo como factor determinante
En el ámbito comunitario europeo, los insectos se enmarcan dentro del concepto legal de “nuevos alimentos”, hecho que implica obligaciones estrictas relativas a autorizaciones previas antes de su uso comercializado para el consumo humano. La primera aprobación oficial llegó en 2021 con la autorización específica del gusano de la harina (Tenebrio molitor). Posteriormente se han incorporado otras especies autorizadas como la langosta migratoria (Llocusta migratoria), el grillo doméstico (Acheta domesticus) o las larvas del escarabajo pelotero (Pomacephala spp.). Este marco regula formatos diversos incluyendo producto fresco o procesado (harinas).
