Indignación entre estudiantes de la UOC: hacen el examen y los suspenden por problemas con las cámaras

Diversos afectados denuncian que SMOWL ha invalidado pruebas por incidencias técnicas o supuestas irregularidades que no se les comunicaron durante el examen

09 de julio de 2026 a las 11:00h

Crece el malestar entre estudiantes de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) por las consecuencias del sistema de supervisión utilizado en algunos exámenes en línea. Diversos alumnos denuncian que pruebas que completaron con normalidad han acabado sin ser corregidas o calificadas como "No Presentado" por supuestas incidencias detectadas con las cámaras o con el ordenador.

Las quejas se centran en SMOWL, una herramienta externa de supervisión remota que permite verificar la identidad y monitorizar el desarrollo de pruebas en línea. La UOC explica públicamente que las pruebas finales se hacen a distancia y con verificación de identidad cuando la asignatura lo requiere.

El problema, según relatan varios afectados, es que algunas de las supuestas incidencias no se comunican en directo, de manera que los estudiantes no tienen la posibilidad de corregirlas antes de acabar el examen.

"Cerré el portátil y me dijeron que el examen no se corregiría"

Una de las personas que ha hecho pública su situación es Irene Conde, que ha explicado su caso en un vídeo publicado en TikTok.

Según relata, antes del examen los estudiantes deben pasar un proceso de reconocimiento facial y comprobar que todos los dispositivos funcionan correctamente. Durante la prueba, son grabados desde diferentes ángulos y disponen de un canal de soporte para resolver dudas.

Irene asegura que afrontó uno de los exámenes especialmente preparada. Tenía una media de 9 en la asignatura y, según explica, completó la prueba sin detectar ninguna incidencia.

Pocos minutos después de cerrar el portátil, sin embargo, recibió una comunicación informándola de que el examen no sería corregido por una supuesta incidencia con la segunda cámara, instalada en el teléfono móvil.

Según denuncia, el mensaje no concretaba cuál había sido exactamente el problema.

Estudiantes que aseguran haber colocado siempre igual las cámaras

El caso de Irene no sería aislado. Otros estudiantes han explicado situaciones similares relacionadas especialmente con la posición o el funcionamiento de la segunda cámara.

Los afectados cuestionan que una misma configuración pueda ser considerada correcta en un examen e incorrecta en otro. Irene asegura que hay alumnos que han hecho varias pruebas durante el mismo cuatrimestre colocando los dispositivos de la misma manera, pero solo han recibido incidencias en algunos exámenes.

La crítica principal es la falta de avisos durante la prueba. Los estudiantes reclaman que, si una cámara está mal situada, deja de grabar correctamente o no ofrece el ángulo requerido, alguien se lo comunique en el momento para que puedan solucionarlo.

El mismo Consejo de Estudiantes de la UOC ha hecho público un comunicado sobre la preocupación generada por los casos de alumnos calificados con un "No Presentado" en exámenes con SMOWL a raíz de incidencias vinculadas a la cámara secundaria.

Acusado de "navegación indebida" por un documento abierto antes del examen

Nacho, otro estudiante afectado, también explica su propio caso. Asegura que una de sus pruebas fue invalidada por una supuesta "navegación indebida".

Cuando pidió cuál era la evidencia, dice que se le mostró una captura de un documento que había abierto antes de comenzar la prueba. Se trataba, según relata, de un archivo personal con las fechas de los exámenes de las asignaturas del semestre.

El estudiante sostiene que la captura corresponde a un momento anterior al inicio efectivo del examen y reclama que se demuestre que consultó aquel documento mientras el cronómetro de la prueba estaba en marcha.

"Demuéstrame que durante la hora de mi examen entré en aquel documento", reclama en su relato.

Nacho considera que el problema es que una alerta tecnológica puede acabar teniendo consecuencias académicas sin que, según su versión, se analice lo suficiente el contexto concreto de cada caso.

Quejas, firmas y peticiones de más garantías

Los estudiantes afectados han comenzado a organizarse para reclamar una revisión de los casos. Según explica Irene, más de 400 personas habrían dado apoyo a un documento con diversas reivindicaciones sobre el funcionamiento de los exámenes supervisados.

Entre las peticiones se encuentra que las incidencias con las cámaras se puedan solucionar durante la misma prueba y que exista al menos una persona encargada de supervisar y avisar al alumno cuando aparezca un problema.

Los afectados también reclaman más transparencia sobre los motivos concretos por los cuales una prueba es invalidada y más garantías a la hora de revisar las evidencias.

Nacho asegura que entre algunos estudiantes se está valorando incluso emprender acciones colectivas ante lo que consideran un sistema insuficientemente garantizado.

El temor a perder una asignatura sin poder reaccionar

Una de las principales preocupaciones es el impacto académico de estas decisiones. Irene denuncia que, en su caso, tras recibir la incidencia contactó con el profesorado y con los canales de quejas de la universidad, pero considera que las respuestas recibidas no han resuelto el problema.

Los estudiantes insisten en que no cuestionan la necesidad de evitar trampas en los exámenes en línea. Lo que reclaman es poder saber qué está fallando mientras aún están a tiempo de solucionarlo y que cualquier decisión que pueda provocar la invalidación de una prueba tenga una revisión individual y suficientemente explicada.

"Están jugando con nuestro tiempo y nuestro dinero. Es un tema muy serio", resume Irene.

La polémica ha abierto así un debate entre parte del alumnado de la UOC sobre las garantías de los sistemas de supervisión remota y sobre hasta qué punto una incidencia técnica o una alerta detectada durante un examen debe poder determinar el futuro académico de un estudiante.