El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha reprès les seves funcions al Palau de la Generalitat després d’un període d’un mes en baixa mèdica a causa d’una osteomielitis púbica. El seu equip mèdic, des de l’Hospital Vall d’Hebron, va informar que evoluciona "molt favorablement" i que ja ha recuperat totalment la mobilitat, fet que facilita la seva reincorporació gradual a les tasques presidencials.
Así lo anunció el mismo Illa el pasado viernes, antes de ofrecer un discurso institucional con el que quería transmitir que es "plenamente consciente" de lo que ha vivido Cataluña durante su ausencia.
Concienciación sobre los retos actuales
Durante su intervención, el presidente reconoció que estos últimos días se ha tenido que centrar "en la recuperación" manteniendo contacto constante con el Gobierno. Afirmó: "Han sido días difíciles para el país y para el conjunto de la ciudadanía. Desgraciadamente, hemos sufrido episodios meteorológicos extremos que han supuesto la pérdida de vidas humanas", haciendo así mención explícita a las víctimas de los últimos acontecimientos climáticos.
Illa ha enfatizado que hay que tener siempre presente que "la prioridad absoluta es la seguridad y protección". En este sentido, ha pedido confiar plenamente en que "Cataluña está preparada para afrontar y resolver cualquier situación". Además, ha remarcado el compromiso del Govern para reforzar servicios e infraestructuras necesarias: "En Rodalies, en el conjunto de la red viaria y en el conjunto de servicios públicos nos hemos fijado un rumbo de exigencia y ambición que ejecutaremos de manera exhaustiva, metódica y rigurosa: decisión a decisión, acuerdo tras acuerdo, obra a obra, mejora a mejora hasta el final".
Apuesta por la excelencia en los servicios públicos
El jefe del Gobierno también ha subrayado que se trabajará sin descanso para que se garantice "la calidad y la excelencia que trabajadores, servidores públicos, usuarios, empresas y toda la ciudadanía merece". Ha avanzado que los próximos meses serán especialmente relevantes para el futuro del país. En palabras suyas: "Sé lo que los catalanes y catalanas reclaman" y también "lo que hay que hacer". Por eso ha enviado un mensaje claro: "No es tiempo ni de fatalismos, ni de conformismos ni de irresponsabilidades. Un país se construye con conciencia, con responsabilidad y con exigencia. Con valores y con razones. Cada uno debe cumplir con su deber y su trabajo".
El aprendizaje personal durante el ingreso hospitalario
Illa no ocultó momentos difíciles durante esta etapa, pero también destacó las lecciones aprendidas: "He pasado días duros en algunos momentos, pero también aleccionadores y gratificantes; porque en la vida todo se aprende". De esta experiencia ha extraído una reflexión sobre el autocuidado: "Lo más importante es cuidarnos. Cuidarse a uno mismo y cuidarnos entre nosotros. A veces, ya sea por una situación sobrevenida como ha sido mi caso, es necesario pararse. Tomar perspectiva de uno mismo y del entorno para reflexionar".
Defensa firmísima del sistema sanitario público
Aprovechando esta vivencia hospitalaria intensamente humana —que según él mismo le ha permitido constatar un alto grado solidario— Illa reivindicó rotundamente el modelo sanitario público catalán: "No podemos permitir la mercantilización de nuestro bienestar ni de los valores humanos que lo sustentan". Añadió una afirmación contundente: "La salud es un bien, un derecho íntimo y personal y al mismo tiempo también es un derecho colectivo y compartido. La salud es el derecho más elemental que tenemos porque sin salud no hay libertad ni igualdad ni tampoco prosperidad".
Ante este escenario social complejo donde conviven necesidades individuales colectivas defendió valores fundamentales como "la libertad", "la igualdad", "la convivencia" o "la fraternidad", todos ellos vinculados al compromiso tanto individual como institucional mediante políticas públicas eficaces.
La apuesta por una política basada en los valores humanos
Illa aprovechó para hacer una llamada clara a recuperar "la buena política": "La política noble es la política de los valores, no la política del mercado". En este sentido reivindicó "una política capaz de transformar estos valores en beneficios tangibles para mejorar la vida de todos". Compartió haber sido testigo durante la estancia hospitalaria "del alto sentido de humanidad y solidaridad" presentes en los centros sanitarios catalanes.
Alertó sobre los riesgos globales pero también locales respecto a perder este enfoque humano: "Esta humanidad es lo que hoy está en juego en el mundo. También en nuestra casa. No podemos caer en la trampa de deshumanizarnos entre nosotros".
Tolerancia cero ante cualquier deshumanización
Aún más cuando son conscientes del malestar social existente derivado de los problemas de vivienda o emergencias climáticas vividos recientemente por los jóvenes o familias vulnerables. En referencia directa a estas tensiones sociales advirtió contra quien pretende fomentar divisiones internas: "Debemos disipar el miedo que algunos nos quieren inocular para su propio beneficio". Y concluyó poniendo énfasis en la unidad social ofreciendo certezas reales: "Todos formamos parte de la misma comunidad... tenemos capacidad para superar cualquier dificultad... Es momento de ofrecer soluciones...".
Agrupación agradecida hacia el sistema sanitario catalán
Finalmente Illa expresaba volver a sus cargos gubernamentales cargado "con muchas ganas, energía y determinación" así como con un profundo sentimiento agradecido hacia todas las personas profesionales sanitarias implicadas durante todo este proceso. "Si he podido superar esta enfermedad no es fruto ni siquiera casualidad sino gracias a nuestro sistema sanitario público", declaraba específicamente haciendo mención especial a los equipos médicos del Vall d’Hebron.