Los trabajadores de las bibliotecas de Barcelona han iniciado una huelga indefinida cada sábado con un seguimiento muy alto. Según ha avanzado El Nacional, 36 de las 40 bibliotecas de la ciudad se han adherido a la protesta, una cifra que evidencia el malestar generalizado en el sector.
La movilización ha tenido un impacto directo en el servicio, con equipamientos cerrados y usuarios sorprendidos por la situación en plena jornada de fin de semana.
Protesta en la calle y servicios afectados
La huelga no se ha limitado a los equipamientos. Los trabajadores han salido a la calle para denunciar sus condiciones laborales y exigir cambios urgentes.
Algunas bibliotecas como la Montserrat Abelló o la Vapor Vell han tenido que cerrar puertas, hecho que ha alterado el funcionamiento habitual del servicio público.
Esta es solo la primera jornada de una protesta que se repetirá cada sábado si no hay acuerdo.
“Plantillas bajo mínimos” y horarios “abusivos”
El principal motivo de la huelga es la situación laboral que denuncian los trabajadores. Según los representantes sindicales, las bibliotecas funcionan con plantillas insuficientes y con horarios que dificultan la conciliación.
También alertan de una falta de reconocimiento profesional y de unas condiciones que afectan tanto la salud de los empleados como la calidad del servicio que reciben los usuarios.
Rechazo frontal al nuevo convenio
Otro punto clave del conflicto es el rechazo al convenio aprobado recientemente. Los trabajadores consideran que este acuerdo ha supuesto una pérdida de poder adquisitivo y un empeoramiento de sus condiciones. El conflicto se ha ido intensificando durante la semana con diversas protestas previas antes de llegar a la huelga indefinida.
Presión a administraciones: “la pelota está en su tejado”
Los sindicatos señalan directamente al Consorcio de Bibliotecas, el Ayuntamiento de Barcelona y la Diputación como responsables de desbloquear la situación.
Mientras tanto, denuncian que las reuniones mantenidas hasta ahora no han dado resultados y advierten que mantendrán la presión si no hay soluciones.
Una huelga que puede ir a más
La convocatoria no solo afecta a Barcelona ciudad. También se extiende a la red de bibliotecas de la Diputación, con cientos de equipamientos potencialmente implicados. Los trabajadores no descartan nuevas movilizaciones si el conflicto continúa atascado.