La Generalitat de Catalunya ha dejado abierta la posibilidad de volver a implantar peajes en las vías de alta capacidad en un plazo estimado de entre dos y tres años, siempre que se pueda alcanzar un acuerdo político conjunto con el Estado español. Así lo ha manifestado el secretario de Movilidad, Manel Nadal, durante una entrevista concedida a SER Catalunya.
Pago por uso como herramienta para preservar la red viaria
Nadal ha argumentado que instaurar un sistema de pago según el uso podría ayudar tanto a conservar adecuadamente las infraestructuras como a redistribuir el tráfico, especialmente el pesado, entre la autopista AP-7 y las carreteras alternativas paralelas. En este sentido, ha puesto sobre la mesa datos significativos: "en la AP-7 circulan unos 15.000 camiones diarios a su paso por La Jonquera y aproximadamente 35.000 vehículos diarios en el tramo del Vallès".
Además, el Govern está estudiando que esta tarificación se aplique no solo a la AP-7 sino también a otras vías de alta capacidad como la AP-2, tanto en tramos gestionados por la Generalitat como por el Gobierno central.
El ámbito estatal, clave para evitar discriminaciones territoriales
Sobre quién debería asumir esta medida, Nadal ha sido claro: "Sería incomprensible que los camioneros o los coches circularan libremente por el conjunto de España y cuando entraran en Cataluña les hicieran pagar". Esta declaración refuerza la idea de que cualquier recuperación de los peajes debería tener carácter estatal y no quedar restringida solo al territorio catalán.
Más allá de los peajes: mejoras en infraestructuras y transporte ferroviario
A pesar de situar los peajes como una posible solución contra la congestión y la siniestralidad, Nadal considera imprescindible complementar esta medida con acciones sobre la misma infraestructura viaria. En particular, apuesta por potenciar el transporte ferroviario de mercancías mediante un incremento de los servicios ferroviarios y la ampliación de terminales logísticas.
No obstante, reconoce que esta opción tendría un impacto limitado: "Solo podríamos retirar 2.000 o 3.000 camiones al día" del tráfico rodado.
Agrupación de inversiones en ampliaciones viarias
Nadal también ha reclamado ampliar la capacidad actual de la AP-7 recordando el compromiso adquirido por el Ministerio de Transportes: "Llegar a los tres carriles y cuatro carriles en el Penedès y en el Vallès", así como mejorar los puntos de enlace existentes entre estas autopistas.
Diversificación del tráfico con carreteras alternativas acondicionadas
Además, propone condicionar y desdoblar las carreteras paralelas a la AP-7 para que puedan absorber parte del volumen circulatorio actualmente concentrado en la autopista. Según explica Nadal, "los camiones tienen restringido el paso en algunos tramos de la antigua N-340 y de la A-7 porque estas vías no están en condiciones óptimas ni desdobladas", hecho que provoca una mayor presión sobre la autopista principal.
Dentro de este marco estratégico destaca también la futura construcción de la B-40 como una alternativa importante a la B-30 en el Vallès.