La Generalitat ha decidido actuar con firmeza ante la nueva jornada de parálisis del servicio de Cercanías en Cataluña. El Govern ha abierto un expediente informativo a Renfe a raíz de la negativa de los maquinistas a circular este jueves por la mañana, a pesar de que Adif ha asegurado que “la seguridad está garantizada” en la red ferroviaria. La decisión se ha anunciado en una comparecencia pública del comisionado para el traspaso integral de Cercanías, Pere Macias.
Según Macias, la situación es “inaceptable” y supone un incumplimiento grave del servicio público que debe prestar la operadora ferroviaria. “Renfe no está prestando un servicio que debe dar”, ha afirmado, subrayando que la parada afecta directamente al derecho a la movilidad de miles de ciudadanos. El Govern considera que no hay motivos técnicos que justifiquen la suspensión del servicio, ya que los responsables de la infraestructura han reiterado que las condiciones de seguridad son adecuadas.
Ante este escenario, el ejecutivo catalán ha convocado para esta misma mañana una reunión de urgencia con Renfe, los sindicatos ferroviarios y Adif con el objetivo de poner “punto final” a la interrupción del servicio lo antes posible. Macias ha advertido que la Generalitat exigirá “responsabilidades a quien corresponda” si la situación no se resuelve de manera inmediata.
El conflicto entre la operadora y los maquinistas se ha intensificado en las últimas horas. Los trabajadores reclaman garantías adicionales sobre la seguridad de la red tras los últimos incidentes, y esta discrepancia ha derivado en un paro de facto que ya suma dos días consecutivos sin servicio de Cercanías en buena parte del territorio. Aunque no se ha convocado oficialmente una huelga, el Gobierno interpreta la situación como una “huelga encubierta” utilizada como medida de presión.
Renfe, por su parte, ha confirmado que los maquinistas han acudido a sus puntos de trabajo y se han presentado en las estaciones asignadas, pero han optado por no iniciar la marcha de los trenes hasta que no se dé respuesta a sus demandas. Esta actitud ha dejado andenes llenos de usuarios y ha generado un importante malestar social, especialmente en hora punta
Desde la Generalitat se recalca que la prioridad absoluta es recuperar la normalidad del servicio y garantizar la confianza de los usuarios en el sistema ferroviario. El Govern insiste en que no se puede permitir una situación prolongada de bloqueo cuando, según Adif, “la seguridad está garantizada”, y advierte que el expediente abierto a Renfe puede derivar en consecuencias si no se cumplen las obligaciones como operador público.