La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha solicitado a los ayuntamientos que disponen de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) que vuelvan a aplicar el régimen ordinario de operación. Esta petición llega después de que hayan desaparecido las condiciones extraordinarias que motivaron la suspensión temporal de estas restricciones.
Las limitaciones de acceso y circulación en estas zonas se suspendieron a raíz de los problemas en la movilidad ocasionados por el accidente ferroviario en Gelida, ocurrido el pasado 20 de enero. El Gobierno catalán ha optado por restablecerlas teniendo en cuenta que el funcionamiento del servicio ferroviario se ha recuperado “significativamente” y que se han reforzado los servicios de autobús disponibles.
Motivaciones para la suspensión y reactivación
El ejecutivo decidió desactivar provisionalmente las ZBE para aliviar el impacto sobre la movilidad ciudadana mientras se resolvían las incidencias en el transporte ferroviario. De esta manera, se facilitaba el uso puntual del vehículo privado ante la reducción de frecuencias e interrupciones del tren.
Transcurridas varias semanas desde esta medida, con el restablecimiento progresivo del servicio ferroviario y la ampliación de los autobuses, ahora se ha tomado la decisión de volver a activar las restricciones habituales.
Responsabilidades municipales en la reanudación
Cada consistorio será responsable de establecer tanto el calendario como los procedimientos para reanudar las limitaciones obligatorias vinculadas a las ZBE.
El impacto ambiental y sanitario
El Gobierno ha recordado que estas zonas son “un instrumento para garantizar la calidad del aire directamente vinculada a la salud”. Además, ha animado a los ayuntamientos a retomar estas medidas “para consolidar un modelo de movilidad más sostenible y saludable”.