En los últimos tres años, la Generalitat de Cataluña ha tramitado favorablemente un total de 1.288 certificados de ahorro energético (CAE), un instrumento que permite recuperar parte de la inversión realizada por empresas y otros agentes locales para aumentar la eficiencia energética de sus instalaciones.
Estos certificados corresponden a un ahorro global de 830 gigavatios hora, una cantidad equivalente al consumo anual conjunto de todos los hogares situados en el Baix Llobregat. Además, el retorno económico acumulado por los agentes beneficiarios ha llegado hasta los 105 millones de euros.
Sectores principales y evolución de los certificados
Según ha detallado la consejera de Territorio, Sílvia Paneque, en declaraciones a diversos medios, los sectores con mayor número de certificados otorgados son la industria y la movilidad, con unas "tendencias de crecimiento muy positivas" que confían en poder "mantener".
Asimismo, Paneque ha destacado que inicialmente fue el sector de autoconsumo doméstico quien lideró esta iniciativa, pero que recientemente "ha sido el sector industrial y el de la movilidad el que se ha activado", hecho que ha permitido aumentar progresivamente la expedición de los CAE.
Funcionamiento y validez de los certificados de ahorro energético
Estos documentos electrónicos oficiales acreditan el ahorro energético obtenido después de una intervención concreta. Entre las actuaciones habituales se encuentran, por ejemplo, sustituir calderas de gas por bombas de calor u optimizar procesos en industrias. Cada certificado representa un kilovatio hora (kWh) de energía final ahorrada anualmente y es susceptible de ser convertido en valor monetario, lo que facilita la recuperación parcial del desembolso inicial.
La estructura del sistema se basa en un catálogo oficial donde se detallan medidas con ahorros predefinidos; no obstante, también se pueden registrar actuaciones específicas siempre que sean verificables. En todos los casos, estos ahorros deben ser validadas por entidades acreditadas. En Cataluña, el organismo responsable del registro y seguimiento es el Instituto Catalán de Energía (ICAEN).
Según Paneque: "Este mecanismo permite a la ciudadanía y a las empresas tener un retorno económico de las actuaciones que realizan", a la vez que contribuye a acercar Cataluña a los objetivos energéticos establecidos hasta 2050.
Datos sectoriales sobre las actuaciones realizadas
El análisis de los expedientes indica que el sector industrial lidera este proceso con un 34% del total de actuaciones realizadas, pero concentra hasta el 85% de la energía ahorrada. El transporte supone aproximadamente un 27%, mientras que el sector residencial representa un 20%, y el terciario abarca el restante 19%.
También se observa una preferencia clara por las actuaciones activas —como renovación o sustitución de equipos— frente a las pasivas —por ejemplo, mejoras en aislamientos— ya que generan más ahorro relativo por cada euro invertido.
Dentro del sector terciario destacan especialmente las mejoras relacionadas con la iluminación; mientras que en el campo residencial predominan las sustituciones de los sistemas de climatización por tecnologías más eficientes.
