Los expertos recomiendan "guardar dinero en efectivo" por la guerra en Irán

Los especialistas financieros consideran prudente disponer de efectivo por el contexto geopolítico, pero rechazan recomendaciones concretas como la de Suecia

15 de marzo de 2026 a las 12:10h

La reciente advertencia del Banco de Suecia, que ha recomendado guardar unas 1.000 coronas (aproximadamente 90 euros) en efectivo por adulto, ha reabierto el debate sobre la conveniencia y cantidad adecuada de efectivo que los hogares deberían tener a mano ante la actual situación geopolítica marcada por la guerra en Irán.

Varios expertos consultados por la ACN coinciden en que, a pesar de ser prudente disponer de una reserva en efectivo, no es recomendable establecer una cifra fija. Estas voces alertan de que consejos similares pueden desencadenar retiradas masivas de depósitos bancarios, hecho que podría desestabilizar el sistema financiero. En palabras de los especialistas: "No podemos comparar países", ya que Suecia presenta una economía altamente digitalizada, muy diferente del modelo español.

Recomendación única en el panorama europeo

Hasta ahora, el Banco de Suecia (Riksbank) es la única entidad europea que se ha manifestado públicamente después del estallido del conflicto en Irán. En un comunicado emitido la semana pasada, sugirió mantener efectivo equivalente a una semana de gastos básicos —unas 1.000 coronas por adulto— como "referencia".

Además, también se recomienda tener acceso a al menos dos tarjetas bancarias con redes diferentes —como Visa y Mastercard— así como plataformas alternativas de pago móvil basadas en infraestructuras diversas, como podría ser Bizum.

La experiencia del Banco Central Europeo y otros países

Pocos meses atrás, el Banco Central Europeo (BCE) ya había hecho un llamamiento similar. Un informe publicado durante el verano destacaba incrementos "inmediatos y extremos" en la demanda de efectivo en momentos de crisis financiera o social —como la crisis de 2008, el rescate griego de 2014, la pandemia o la guerra en Ucrania— donde el dinero físico se convierte en un "activo refugio" y un "instrumento esencial" para los pagos de emergencia.

Diversos estados miembros como Austria, Finlandia, Estonia o Países Bajos han expresado opiniones propias dentro de esta discusión. Sin embargo, el Banco de España, hasta ahora, ha optado por mantenerse reservado. Fuentes financieras explican que no hay un consenso claro porque cada país presenta características socioeconómicas particulares y las necesidades individuales varían según ingresos o cargas familiares.

No obstante, estas fuentes sí señalan que sería conveniente disponer de efectivo suficiente para cubrir los gastos domésticos correspondientes aproximadamente a tres días.

La opinión de los expertos españoles

Pablo Larraga, profesor de finanzas en la UPF Barcelona School of Management (UPF-BSM), considera que la medida sueca responde a un caso puntual y duda que sea replicada por el Banco de España porque este último es “muy prudente”. Añade: "A veces determinados mensajes pueden generar inquietud innecesaria y provocar un efecto boomerang".

Por otro lado, María Ángeles Ruiz-Ezpeleta, profesora experta en comercio internacional en la EAE Business School, subraya que detrás de esta recomendación hay “un tema político”, teniendo en cuenta que Suecia tiene una circulación muy limitada de efectivo. Recuerda también los intentos previos del gobierno sueco para eliminar completamente el dinero físico: "Es una necesidad interna suya", apunta Ruiz-Ezpeleta antes de añadir: "No creo que al Banco de España le interese hacer eso".

Larraga alerta especialmente sobre las posibles consecuencias negativas: "Ante esta recomendación puede haber quien retire no solo los 90 euros sugeridos sino cantidades mucho más elevadas —900 euros o incluso miles—." Calcula: "Si cada familia española -unas veinte millones- retirara entre 5.000 y 10.000 euros podríamos estar hablando de una salida masiva de las cuentas bancarias cercana a los cientos de millones."

Esta circunstancia podría complicar gravemente la situación financiera generalizada; por eso insiste que “puede ser peor el remedio que la enfermedad” y prefiere dejar esta decisión en manos de los ciudadanos sin imponer recomendaciones explícitas.

Además destaca la seguridad actual de los sistemas digitales: “Hay motivos sólidos para confiar en las instituciones financieras”, asegura Larraga recordando los esfuerzos tecnológicos destinados a proteger a los consumidores.

La opinión desde el punto de vista legal

La abogada laboralista especializada en derechos de los consumidores Esther Lorente sí defiende tener cierta cantidad de efectivo disponible —fijándola en unos 100 euros diarios por persona. Se remonta al precedente reciente causado por un apagón eléctrico importante registrado el pasado abril: "Tampoco hace falta tener mucho efectivo, pero algo sí. Es decir, no podemos tener todos los huevos en la misma cesta".

Lorente valora positivamente el consejo sueco porque evita depender exclusivamente de los medios tecnológicos recordando las particularidades digitales suecas: «Son tan avanzados digitalmente que probablemente necesitaban hacer este aviso primero».

La evolución de los hábitos de pago con efectivo en España

En España todavía predomina el uso de efectivo en los establecimientos físicos a pesar de un descenso progresivo ante alternativas móviles o con tarjeta bancaria. Según datos oficiales del Banco de España, un 57% de los consumidores utilizan efectivo cuando compran presencialmente —una ligera bajada respecto al 59% registrado hace un año— mientras entre menores de 34 años este porcentaje baja hasta el 32%. La tarjeta representa el segundo medio principal con un uso del 27%, seguida por los dispositivos móviles con un incremento hasta el 15%.

Datos relevantes sobre uso y percepción

  • Se apunta también desde la encuesta 'Estudio sobre los hábitos en el uso del efectivo', publicada el noviembre pasado (2025), que casi el 50% mantiene dinero en efectivo considerado “indispensable” para afrontar gastos cotidianos
  • Más de un tercio (32%) guarda una cantidad destinada exclusivamente a los imprevistos
  • Y un modesto, pero notable 8% utiliza efectivo como método alternativo de ahorro fuera de los canales bancarios tradicionales

Además se observa diferencias territoriales significativas: donde no hay oficina bancaria se incrementa la media, habitualmente en los alrededores de los 60 euros versus los habituales 45 euros.

Efectividad ante situaciones excepcionales

Ante incidentes como apagones eléctricos importantes se ha evidenciado nuevamente el valor práctico del dinero físico; durante estos episodios creció notablemente el número de personas valorándolo como una ventaja clave ante fallos electrónicos o fraudes (62%, comparado con un 55% registrado anteriormente).

Sobre el autor
cropped Projecte nou 3 (1)
Ismael Lobo García
Ver biografía
Lo más leído