Laura Tellada, exalumna del Institut Pere Alsius de Banyoles, se ha convertido en la estudiante con la mejor calificación de las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) de Cataluña después de obtener un 9,9 en los exámenes. La joven asegura que no se esperaba alcanzar este resultado y que la noticia la cogió completamente por sorpresa durante un viaje a Menorca con amigos y compañeros de clase.
"No pretendía conseguir un 14, pero sí que quería sacar buena nota", explica Tellada, que reconoce que cuando recibió la llamada de la consejera de Universidades e Investigación para comunicarle su hazaña se sintió profundamente sorprendida. "No me lo esperaba nada", afirma. La noticia llegó justo cuando comenzaba unos días de desconexión después de los exámenes.
La joven recuerda que había viajado a Menorca con la intención de descansar y dejar de pensar en las pruebas, pero la llamada institucional cambió completamente sus planes. "Me sorprendió muchísimo", asegura. Según explica, el hecho de saber que había sido la mejor nota de Cataluña hizo que no pudiera dejar de darle vueltas hasta que consultó oficialmente los resultados.
A pesar de la excelente calificación, Tellada admite que no aspiraba a obtener una nota tan alta. La estudiante de Banyoles reconoce que se preparó intensamente las PAU y que, visto con perspectiva, considera que quizás llegó a estudiar más de lo necesario. Además, destaca que no necesitaba una nota especialmente elevada para acceder a los estudios que desea cursar.
El próximo curso quiere estudiar el doble grado de Traducción, Interpretación y Lenguas Aplicadas en la Universitat Pompeu Fabra. Precisamente, el hecho de no estar obsesionada con una nota de corte muy exigente cree que la ayudó a afrontar los exámenes con más tranquilidad.
Aprovechando su experiencia, Tellada envía un mensaje a los futuros estudiantes que se examinarán de las PAU. La joven recomienda prepararse bien, pero sin renunciar a la vida personal. "Que no dejen de hacer nada", afirma, subrayando la importancia de compaginar el estudio con actividades como "quedar con los amigos, ver la familia, hacer deporte... Al final es cuidarse a uno mismo tanto física como mentalmente".
También considera necesario relativizar los malos resultados académicos y evitar una excesiva autoexigencia. "Querer conseguir sacar todo diez no te permite desconectar y relajarte", reflexiona.
Más allá de su hito académico, Laura Tellada aprovecha el altavoz mediático para reivindicar el papel de las humanidades dentro del sistema educativo. La estudiante observa que muchos jóvenes optan por los itinerarios científicos y tecnológicos, una tendencia que considera positiva pero que no debería relegar otras disciplinas.
"Veo a mis compañeros de clase o a otros estudiantes más jóvenes que prefieren hacer el bachillerato científico o tecnológico por delante del de humanidades. Es completamente lícito y muy necesario pero esto no tiene que ir en contra de las humanidades, sino que también hay que potenciarlas igual que se potencian mucho las ciencias", defiende la banyolina.