El 65% del personal médico y de enfermería utiliza el catalán de forma habitual con los pacientes. Independientemente del idioma inicial, el 73% se adapta a la lengua del paciente. Así lo revelan los resultados preliminares del estudio ULAS (Usos Lingüísticos en la Asistencia Sanitaria) que ha llevado a cabo la Sociedad Catalana del Diccionario Enciclopédico de Medicina (SocDEMCAT) y la Fundación Dr. Antoni Esteve, con la colaboración de la Dirección General de Política Lingüística y el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya con otras instituciones colaboradoras.
El estudio también revela que los profesionales más jóvenes son los que utilizan más el castellano tanto hablado como en los documentos médicos, pero a la vez son los que piden más poder aprender lengua catalana. Hay que tener presente que el 23,4% de los profesionales jóvenes son, procedentes de fuera de Cataluña. El estudio ULAS, basado en una encuesta hecha por Internet, evalúa los usos lingüísticos de 1.838 profesionales sanitarios de 67 hospitales y 501 CAPs públicos distribuidos por el territorio catalán. El trabajo de campo empezó en enero de 2020 y a consecuencia de la pandemia ocasionada por la Covid-19 se detuvo a finales de marzo. A finales de este año está previsto cerrar el estudio cuando se alcancen las 3.000 encuestas, que completarán la información con datos procedentes de los grandes hospitales de Barcelona.
Los resultados preliminares de esta investigación se darán a conocer mañana sábado 15 de mayo de forma telemática en las 39as Jornadas Sanitarias del Vallès (Filial del Vallès Occidental, Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares), de la mano del Dr. Oriol Ramis en representación de la SocDEMCAT.
Los más jóvenes, sobre todo médicos y médicas (en contraste con el personal de enfermería y otros) y los que trabajan en hospitales (en comparación con los que trabajan en los CAPs) así como los nacidos fuera de Cataluña son los profesionales de la sanidad que utilizan más el castellano como lengua de saludo. Asimismo, los jóvenes y los que trabajan en hospitales son los que más se adecúan a la lengua del paciente. En las reuniones de trabajo, los encuestados declaran usar más el catalán ya sea únicamente o mayoritariamente (83%), los más jóvenes lo usan un 68%.
En cuanto al catalán escrito, el 70% de los profesionales encuestados escribe en catalán tanto la historia clínica (n=1.283) como los informes y otros documentos (n=1.294). El 58% de los jóvenes escribe en catalán en la historia clínica y el 69% de los jóvenes nacidos en Cataluña lo hacen. También los médicos y médicas y los que trabajan en hospitales usan menos el catalán tanto en la historia clínica como en otros documentos y en los correos electrónicos de trabajo.
El 76% de los sanitarios asistenciales considera que dispone de suficientes herramientas de apoyo para hablar y escribir en catalán, aunque también reclama más formación: el 49% en catalán general y el 43% en catalán médico. La distribución por edades indica que los jóvenes piden más catalán general, mientras que los mayores, catalán médico.
Todos estos datos proceden de los resultados provisionales del estudio ULAS. Cuando se complete, se llevará a cabo un análisis cualitativo que intentará interpretar las razones de las conductas lingüísticas y su evolución en el ámbito sanitario. El estudio tiene como finalidad plantear iniciativas de mejora para implicar a más instituciones que quieran ofrecer más herramientas, recursos y formación en catalán para los profesionales sanitarios.