El enero ha sido un mes especialmente convulso en Cataluña, con episodios de temporal marítimo, lluvias intensas y nevadas, una situación que ha obligado a Protección Civil a activar hasta cinco veces el sistema ES-Alert entre el 18 y el 24 de enero para avisar a la ciudadanía de situaciones de riesgo.
En declaraciones a la ACN, la subdirectora operativa de Protección Civil, Imma Solé, ha asegurado que desde su puesta en marcha en febrero de 2023, el sistema se ha “consolidado” como un canal fiable de comunicación en emergencias. Según los datos facilitados, en 2025 se enviaron 75 alertas, de las cuales 59 fueron por situaciones de riesgo, casi el doble que en 2024, cuando se emitieron 36
La ES-Alert se ha convertido así en una herramienta clave para informar a la población de manera inmediata, complementando otros mecanismos como las sirenas, los medios de comunicación o las redes sociales. Solé ha remarcado que el sistema es útil ante “cualquier riesgo o aviso”, ya que “permite extremar la precaución y adoptar medidas de seguridad en caso de que sea necesario”. En este sentido, ha detallado que se activa “cuando hay una situación que puede ser perjudicial para la vida o para la salud de las personas y es necesario que los ciudadanos tomen precauciones, se confinen en un espacio cerrado o evacúen de un lugar donde hay el riesgo”.
Cinco avisos en solo siete días
La responsable de Protección Civil ha explicado que este enero ha sido “especialmente activo” debido a la inestabilidad meteorológica. El primer ES-Alert del año se envió el 18 de enero a las 19:57 horas por un temporal marítimo en Alt y Baix Empordà, con recomendaciones de alejarse del litoral y respetar los cierres. Al día siguiente, el 19 de enero, se activó un segundo aviso en varias comarcas costeras, como la Selva, el Maresme, el Barcelonès, el Baix Llobregat, el Baix Ebre y el Montsià, por oleaje importante.
El 20 de enero por la mañana, menos de 24 horas después, se envió un tercer mensaje por riesgo de inundaciones en el Alt y Baix Empordà, la Selva y el Gironès, que incluía la suspensión de actividades escolares, deportivas y servicios sociales, así como la recomendación de evitar desplazamientos. Ante la persistencia del riesgo, aquella misma tarde se emitió un cuarto ES-Alert, vigente hasta la medianoche
Primera alerta por nevadas intensas
La quinta alerta se emitió el 24 de enero, a las doce y media del mediodía, por un episodio de nevadas que afectaba la Cerdanya, el Ripollès, el Berguedà, el Solsonès y el Moianès. Solé ha destacado que fue la primera vez que Protección Civil utilizó el ES-Alert para este tipo de fenómeno: “Vimos que en poco tiempo empezaba a haber afectaciones de una manera muy rápida en la circulación”, ha explicado. El mensaje recomendaba limitar la movilidad, evitar desplazamientos innecesarios, equipar los vehículos adecuadamente y consultar el estado de las carreteras.
“Hemos empezado el año con una situación complicada y hemos tenido que hacer varios avisos”, ha admitido Solé, que ha remarcado que las acumulaciones de agua “elevadísimas” no son habituales en un mes de enero: “La inundabilidad generalmente tiene más estacionalidad, ocurre más hacia el otoño o a principios de invierno”.
Un sistema en expansión y con mejoras previstas
Desde 2023, el uso del ES-Alert ha ido en aumento por su efectividad. “Somos muy cuidadosos a la hora de hacer envíos porque sabemos que las personas siguen las recomendaciones”, ha afirmado Solé. En 2023 se enviaron 29 alertas, en 2024 36, y en 2025 la cifra subió hasta 75, muchas de ellas relacionadas con incendios forestales e inundaciones.
Aun así, la subdirectora ha reconocido que “el sistema es joven” y que todavía hay margen de mejora. En este sentido, Protección Civil trabaja para implementar alertas de prealerta con un sonido “menos estridente”, pensadas para situaciones preventivas: “Pensamos en situaciones preventivas en las que lo que se pretende es que la ciudadanía se prepare”, ha subrayado.
Paralelamente, también se está adaptando la tecnología para personas con sensibilidad a los sonidos fuertes o problemas de salud mental, y para hacer envíos “más quirúrgicos” que delimiten mejor las zonas afectadas por los avisos.
