La Policía Nacional ha detenido al trabajador de un hospital en Valladolid por grabar a mujeres en el baño del centro sanitario con un teléfono móvil oculto. El delito se descubrió cuando una empleada del hospital encontró un móvil escondido en el bolsillo de un abrigo que había en el perchero y que estaba grabando un vídeo enfocando hacia el inodoro.
La trabajadora informó de los hechos a la gerencia del Hospital, que puso una denuncia a la policía. Los agentes hicieron una primera inspección al dispositivo móvil y descubrieron que no tenía ni tarjeta de memoria ni SIM. Una vez obtenida la orden judicial para extraer la información, vieron que se había manipulado y dejado como si acabara de salir de fábrica, habiendo borrado todas las imágenes que se habían grabado.
Después de establecer cuándo se había reseteado se buscó quién del personal del centro sanitario pudo acceder al teléfono en ese momento. Finalmente, el mismo detenido acabó confesando los hechos en las dependencias policiales y fue dejado en libertad con cargos.
