Desconfianza general del PAT por las obras en el Garraf: "La provincia de Tarragona somos la gran olvidada"

La alcaldesa de Valls, Dolors Farré, denuncia que a partir del lunes "ir a Barcelona será como una gincana"

12 de marzo de 2026 a las 08:19h

Usuarios y varios alcaldes han expresado su desconfianza hacia el Plan Alternativo de Transporte (PAT) elaborado por Renfe y el Departamento de Territorio para minimizar el impacto de las obras en los túneles del Garraf, que empezarán este lunes y se alargarán hasta junio. Las principales críticas apuntan a la dificultad de cumplir los transbordos previstos y a la falta de información hacia los municipios afectados.

La plataforma Dignidad en las Vías considera que el plan está mal diseñado y alerta que los transbordos previstos entre tren y autobús, con márgenes de entre dos y cuatro minutos en Sant Vicenç de Calders y en El Prat de Llobregat, son inviables. Según su portavoz, Anna Gómez, "está pensado para un corte de mercancías, no para personas que tienen una necesidad esencial de ir a Barcelona". Gómez también ha puesto en duda la viabilidad de los tiempos previstos: "¿Ellos físicamente han subido a un tren y lo han cronometrado?", se ha preguntado.

Durante las obras, los viajeros de las líneas regionales R13, R14, R15, R16 y R17 tendrán que ir en tren hasta Sant Vicenç de Calders, desde donde tendrán que coger un autobús hasta El Prat de Llobregat y, posteriormente, volver a subir a un tren hasta Barcelona. Los únicos convoyes que continuarán pasando por los túneles serán los de la R2 Sur, con dos circulaciones por hora y sentido.

Desde Dignidad en las Vías también ven con recelo la alternativa de los dos trenes diarios por sentido que circularán por Vilafranca, ya que las obras en este tramo aún no se han terminado y temen que los tiempos de viaje previstos tampoco se puedan cumplir. Sin embargo, valoran positivamente que el plan se pueda adaptar con el tiempo: "que hayan dicho que será un PAT vivo" permitiría introducir cambios a medida que se detecten problemas.

Malestar en los municipios

El malestar también se ha hecho sentir en los municipios afectados. Los alcaldes de la línea R13 denuncian que el servicio ferroviario ya era deficiente antes de estas obras. El próximo 8 de abril, representantes municipales de Valls, Montblanc, Roda de Berà, les Borges Blanques y Juneda se reunirán con el secretario de Movilidad e Infraestructuras, Manel Nadal, para abordar la situación.

La alcaldesa de Valls, Dolors Farré, ha lamentado la situación del servicio y ha asegurado que el territorio se siente olvidado. "La provincia de Tarragona somos la gran olvidada, esperamos que pronto piensen en los ciudadanos que vivimos en este ámbito", ha afirmado. Farré también ha advertido que, con los cambios previstos, "ir a Barcelona será como una gincana".

Por su parte, el alcalde de Montblanc, Marc Vinya, ha criticado la falta de información directa por parte de Adif o Renfe y ha pedido que las obras duren el mínimo posible.

Preocupación en el Garraf

En los municipios del Garraf, los alcaldes de Vilanova i la Geltrú y Sitges, Juan Luis Ruiz y Aurora Carbonell, coinciden en que las obras en los túneles son necesarias, pero alertan de las afectaciones que comportarán durante al menos tres meses.

Ruiz ha agradecido el refuerzo del transporte alternativo con 4.000 plazas diarias adicionales en autobuses y la circulación de dos trenes por hora y sentido en el tramo afectado. Sin embargo, espera que el servicio recupere la normalidad lo antes posible.

En Sitges, Carbonell teme que muchos usuarios opten directamente por el bus ante la falta de confianza en Rodalies. "Mucha gente no cogerá el tren y cuando vayan a buscar el bus tendrán que esperar dos o tres porque vendrán llenos de Vilanova i la Geltrú y Sant Pere de Ribes. Es la tormenta perfecta", ha advertido. Por eso, el municipio ha pedido que se valoren autobuses directos desde Sitges si la situación lo requiere.

Los alcaldes también lamentan que no se haya aceptado la gratuidad de la autopista C-32 durante las obras, una medida que consideran que habría facilitado la movilidad de muchos ciudadanos.

Iniciativas locales para reforzar el transporte

Ante las dificultades, algunos ayuntamientos han impulsado medidas propias. Torredembarra y Altafulla dispondrán de dos autobuses directos diarios —uno de ida y uno de vuelta— que conectarán con Barcelona sin paradas intermedias. El alcalde de Torredembarra, Vale Pino, ha defendido que las obras son "absolutamente necesarias por un tema de seguridad que es muy evidente", y ha destacado que este servicio funcionará como "refuerzo del Plan Alternativo de Transporte".

En Falset, el consistorio también impulsó un autobús especial los domingos para garantizar la conexión con Barcelona después del corte de la R15. Inicialmente financiado por el ayuntamiento, el servicio ha pasado posteriormente a ser asumido por el Departamento de Territorio y ya ha tenido que ampliar la capacidad ante la alta demanda.

En este contexto, tanto usuarios como municipios esperan que el plan alternativo se pueda adaptar a medida que avancen las obras y que las administraciones respondan con flexibilidad a los problemas que vayan apareciendo.