Carles Puigdemont podría estar muy cerca de volver a Cataluña sin ningún tipo de problema.
Primero de todo, la orden de detención. Esta quedará sin efecto una vez que la ley de amnistía esté en el BOE. Este proceso, aunque vaya todo deprisa, es mínimo de 10 semanas.
Primero se tiene que aprobar en el congreso. Ya se ha anunciado un registro para el trámite de urgencia, así que reduce el tiempo a la mitad. La proposición pasa por una primera calificación y una admisión a trámite de la Mesa. Después, se votan en pleno las enmiendas y de allí, la proposición pasa directamente a la comisión, quien nombra ponentes para redactar el texto. Una vez con el aval, vuelve al pleno para su debate final.
El senado, con mayoría del PP, solo puede retrasar la aprobación de la ley, pero no puede impedir la aprobación de la amnistía.
La Moncloa prevé una fecha
El ministro de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática en funciones, Félix Bolaños, ha contestado a esto en una entrevista en “El Món” en RAC 1, donde deja la posibilidad de una vuelta de Carles Puigdemont el próximo año.
Se ha confirmado que la Ley de Amnistía es un texto “muy pactado, avanzado y consensuado”. El ministro ha afirmado que es el umbral hacia una nueva etapa marcada por el diálogo y la convivencia.
