Este sábado, el paso fronterizo de El Voló, situado en los Pirineos Orientales, ha registrado una actividad habitual, a pesar del anuncio reciente por parte del gobierno francés sobre el refuerzo de los controles a causa de la crisis migratoria que afecta a Ceuta. En la entrada hacia Francia no se ha detectado un aumento notable en la presencia de agentes policiales respecto a una jornada convencional, y las inspecciones se han limitado a paradas puntuales de vehículos como furgonetas, coches y motocicletas.
Durante la mañana se han formado algunas colas motivadas principalmente por el volumen elevado de tráfico coincidiendo con el inicio del mes de agosto. La mayoría de los viajeros desconocían las nuevas medidas anunciadas por las autoridades francesas y afrontan con resignación posibles retenciones. En este sentido, Trayan, que viaja hacia Rumanía con su familia, ha declarado: "Es lo que hay, no tenemos prisa. Somos 100% legales así que me parece muy bien".
Paradas selectivas en algunos vehículos
Este sábado los agentes franceses han realizado inspecciones selectivas en determinados vehículos —furgonetas, turismos y motocicletas— mientras que el resto han podido cruzar la frontera sin incidencias. Las retenciones observadas responden mayoritariamente al gran número de conductores derivados de la operación salida típica de agosto.
Opiniones de los viajeros sobre los controles
La mayor parte de los entrevistados por la ACN son personas que se marchan de vacaciones y aseguran desconocer el anuncio oficial sobre el refuerzo de los controles fronterizos. Trayan, originario de Rumanía y residente en Barcelona desde hace veinte años, ha explicado: "Es lo que hay, no tenemos prisa, no tenemos nada que ocultar. Somos 100% legales, así que me parece muy bien".
Por otro lado, Víctor Talavera, procedente de Tarragona, considera que la situación migratoria responsable de este aumento en vigilancia "todavía queda un poco lejos" del límite entre Francia y España y cree que las inspecciones deberían estar centradas "donde se origina el problema".
Jeremy, ciudadano francés residente en Barcelona que se dirige hacia su país natal para pasar allí tres semanas con la familia, reconoce haber visto las imágenes procedentes de Ceuta, pero desconocía las nuevas medidas adoptadas por Francia. Ha admitido que estas imágenes "impresionan" y "dan un poco de miedo" por el gran número de personas mostradas; no obstante, manifiesta dudas respecto a si es adecuado intensificar los controles fronterizos europeos.
Además de eso, Vanessa —una catalana en camino hacia Francia— pone énfasis en el aspecto humanitario detrás de esta crisis migratoria: lamenta la situación en el norte de África destacando que detrás de estos movimientos hay personas "que han quedado por el camino" a menudo utilizadas "por intereses políticos y estratégicos".
Más efectivos policiales con drones y aviones
Poco antes de este sábado, la policía francesa anunció un incremento de los recursos humanos y tecnológicos destinados al control fronterizo entre España y Francia, a raíz de la crisis vivida en Ceuta. Según declaraciones realizadas el viernes por Pierre Regnault de la Mothe, prefecto de los Pirineos Orientales durante una rueda de prensa desde El Voló, “la medida incluirá 170 agentes adicionales asignados específicamente a esta zona”.
Regnault también reconoció: “a estas alturas no hay ningún impacto migratorio para Europa ni Francia”, pero estas acciones se toman como una forma “de anticiparse” ante posibles repercusiones futuras. El prefecto añadió:
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