Crisis en la educación: ¿Por qué miles de docentes salen a la calle?

Un pulso sin precedentes entre docentes y administración que culmina hoy con una huelga general

20 de marzo de 2026 a las 06:00h

Hoy viernes 20 de marzo culmina una semana de movilizaciones del sector educativo con una huelga general en toda Cataluña y una manifestación unitaria en Barcelona que comenzará en la plaza Tetuán de Barcelona a las 12:30 horas y finalizará en el Parlament de la plaza Sant Jaume y que se prevé masiva. El conflicto llega después de varios días de paros territoriales que han evidenciado el malestar de una parte importante del profesorado con el acuerdo firmado entre el Departamento de Educación, CCOO y UGT.

Una semana de huelga con seguimiento irregular

Las protestas han recorrido todo el territorio con un seguimiento desigual pero significativo. Lunes, en el Barcelonès y el Baix Llobregat, la participación fue del 31,87%. Después de cortes de carretera a primera hora, los docentes se concentraron en plaza Urquinaona y unos 10 minutos antes de las 13:00 horas empezaron a marchar hacia plaza Sant Jaume. Los cánticos más recurrentes fueron "Luchando también estamos educando", "Si esto no se arregla, huelga, huelga, huelga", y "Recursos públicos para la escuela pública".

El martes, en el Camp de Tarragona, las Terres de l’Ebre y el Penedès, subió hasta el 38,48%. Durante la acción, pidieron la dimisión de la consejera de Educación y tildaron "de irresponsable" a la consejera Paneque por negarse a negociar. También se oyeron gritos como "traidores" y "esquirols" delante de la sede de UGT y CCOO en Tarragona para mostrar su rechazo al acuerdo.

Los sindicatos de Tortosa expresaban su confianza en la manifestación de hoy en Barcelona y esperan que suponga un punto de inflexión para que el departamento "vuelva a sentarse y rompa el acuerdo, que es papel mojado".

Miércoles, en Ponent, el Alt Pirineu y Aran y la Catalunya Central, se situó en el 32,13%. Con marchas lentas y cortes en diversas carreteras, entre ellas la C-55 en Manresa o la C-16, provocaron varios kilómetros de retenciones. En la Catalunya Central la marea amarilla fue encabezada por una camilla para simbolizar que la educación pública está en la UCI. En Lleida, miles de personas —entre 3.000 y 6.000 según las fuentes— salieron a manifestarse con consignas como “No es un acuerdo, es una traición” o “Arriba los salarios, abajo las ratios”.

Ayer, fue el turno del Maresme, Vallès Occidental, Vallès Oriental y comarcas de Girona con una participación del 29,62% a las 13 horas. Los docentes cortaron la AP-7 cerca de Sant Julià de Ramis y en Vilablareix acompañados de médicos y agricultores. Los manifestantes se concentraron a primera hora delante del pabellón de Fontajau con mesas y sillas de las aulas para "mostrar" lo que viven "cada día".

Por otro lado, unas 700 personas, acompañadas de una cuarentena de tractores de Revolta Pagesa, se concentraron en Girona para dar apoyo y, manifestantes, docentes y agricultores, simularon una clase, con pupitres y una pizarra.

Por qué hacen huelga?

La semana de huelgas se ha convocado porque las negociaciones con el Departamento no han conducido a ninguna propuesta de acuerdo satisfactoria que dé respuesta al malestar estructural que vive el sector educativo. Los docentes exigen al gobierno que se siente a negociar un nuevo acuerdo de mejoras salariales y laborales y que deje sin efecto el acuerdo alcanzado hace una semana con CCOO y la UGT.

La convocatoria está impulsada por USTEC-STEs, ASPEPC-SPS, CGT y la Intersindical. Los sindicatos reclaman recuperar el poder adquisitivo perdido, reducir ratios y aumentar plantillas.

Consideran insuficiente el acuerdo firmado con CCOO y UGT, que prevé un incremento salarial progresivo de hasta 3.000 euros anuales hasta 2029, un aumento del 30% de los complementos en cuatro años y una reducción progresiva de ratios hasta los 20 alumnos en primaria.

Desde USTEC insisten en que sería necesario “doblar el complemento salarial” con incrementos de entre 700 y 800 euros mensuales y denuncian carencias en educación inclusiva y exceso de burocracia. También reclaman que los alumnos con necesidades especiales computen doble.

Imagen de la huelga de docentes en Girona durante el cuarto día de movilizaciones

Servicios mínimos garantizados

Las concentraciones han generado y generarán interrupciones en las clases de los centros que se sitúen en las zonas afectadas, además del transporte escolar y las actividades extraescolares.

Durante la huelga, el Gobierno ha fijado servicios mínimos: un docente por cada tres aulas en infantil, primaria y secundaria; el 33% de la plantilla en las guarderías; y el 50% en los centros de educación especial y servicios como comedor o acogida. Además, cada centro debe contar con al menos un miembro del equipo directivo.

Choque con el gobierno y críticas a Paneque

El conflicto se ha tensado especialmente por la negativa del Gobierno a reabrir la negociación. La portavoz Sílvia Paneque ha defendido que el acuerdo es “bueno” y ha instado a los sindicatos a sumarse a él, asegurando que permitirá mejorar salarios y el sistema educativo.

Desde USTEC han cargado duramente contra esta posición y acusan a Paneque de haber “mentido descaradamente”, negando que haya consenso en otros ámbitos más allá del salarial. También advierten que, si no se reanudan las conversaciones, “la huelga crecerá y desbordará Barcelona”.

Por su parte, el presidente Salvador Illa ha admitido que las condiciones de los docentes son “difíciles” pero ha defendido que el acuerdo supone “pasos” en la buena dirección, a pesar de reconocer que serán necesarias más mejoras.

Barcelona, punto de inflexión

Con este escenario, la manifestación de este viernes en Barcelona se presenta como un momento clave para medir la fuerza del movimiento y la presión sobre el Gobierno. Los sindicatos confían en una movilización masiva que obligue a reabrir el diálogo, mientras el ejecutivo se mantiene firme en aplicar el acuerdo actual.