El eclipse solar del 12 de agosto será una experiencia única para vivir en familia, pero también exigirá extremar las precauciones, especialmente con los más pequeños. El mensaje principal es claro: los niños no deben mirar nunca el Sol directamente y solo pueden hacerlo con gafas homologadas con la norma ISO 12312-2.
Hay que explicarles antes de empezar que no deben quitarse las gafas en ningún momento mientras miren el eclipse, aunque el Sol quede casi completamente tapado. En Sant Cugat la Luna ocultará el 99,6% del disco solar, pero seguirá siendo un eclipse parcial y una pequeña parte del Sol continuará siendo lo suficientemente intensa como para provocar lesiones oculares. Una buena idea para que no tengan la tentación de quitarse las gafas es preparar en casa una caja de cartón que les cubra la cabeza, con un agujero frontal justo para encajar las gafas homologadas. De esta manera, solo podrán mirar a través del filtro protector y será mucho más difícil retirárselo mientras observan el fenómeno.
También es importante revisar antes que las gafas estén en buen estado y no utilizar nunca gafas de sol, radiografías, CDs, DVDs u otros métodos caseros. Más allá de las fotografías, el objetivo es que los niños disfruten de un fenómeno excepcional con total seguridad. Con una buena preparación y la supervisión constante de un adulto, el eclipse se puede convertir en un recuerdo inolvidable para toda la familia.
Añadir La Ciutat como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad
