Científicos demuestran que se pueden hacer conciertos sin distancia de seguridad

20 de mayo de 2021 a las 11:45h

El estudio "Protocolos organización de eventos culturales en tiempos de pandemia" presentado por los científicos y doctores Boris Revollo y Josep Maria Llibre de la Fundación Lucha Contra El Sida y Enfermedades Infecciosas avala la decisión de la Generalitat de Cataluña del 24 de mayo momento en que se podrán programar de manera segura eventos con distancia de seguridad con un tope de 3.000 personas y el 70% de aforo al aire libre, con control del recambio del aire en el caso de realizar actividades en espacios cerrados.

Sin embargo, la conclusión relevante del estudio es que según los científicos ya se podrían desarrollar actividades culturales con grandes aglomeraciones de personas sin distancia social ni reducción de aforos siguiendo protocolos pertinentes para evitar contagios. A pesar de ello, el Gobierno Catalán no lo permite haciendo perder cientos de miles de euros mensuales y miles de puestos de trabajo al sector.

Estos protocolos para la organización de eventos culturales multitudinarios en tiempos de pandemia se han extraído de los dos estudios que los doctores Revollo y Llibre llevaron a cabo en la Sala Apolo con 500 asistentes y en el Palau Sant Jordi con 5.000.

Los protocolos se basan en cuatro puntos. El primero es el Cribado de todos los asistentes al concierto - público, staff, artistas...- con test rápidos de detección de antígenos el mismo día. Revollo ha defendido su uso como práctica segura en los eventos "de alto potencial de contagiosidad" porque detectan "cerca del 100% de los virus que son transmisibles", también en personas asintomáticas. "Son un plus de seguridad, una fotografía del momento actual", ha especificado. El principal reto es, a su entender, conseguir que personas no sanitarias puedan hacerse y leer testos con el objetivo de "masificarlos" y hacerlos viables económicamente.

El segundo es el uso obligatorio de mascarillas de protección FFP2 por todos los asistentes. Estas mascarillas deben ser utilizadas en todo momento, excepto en los espacios destinados al consumo de bebidas y restauración donde, se debe respetar el distanciamiento social. Para Revollo, la mascarilla genera un segundo "punto de protección", una "pared" en caso de que alguna de las estrategias no sea completamente eficaz.

En tercera instancia y en espacios cerrados, es necesario un estricto control de recambio del aire. La calidad de aire debe ser óptima dentro del recinto, por lo tanto la ventilación debe asegurar que el recambio de aire sea de 20 litros por persona y segundo (IDA1). Finalmente, es necesario un control de aforo en los lavabos.

Como conclusión, queda claro que siempre que se pueda reproducir este modelo fruto de los estudios realizados en la Sala Apolo y en el Palau Sant Jordi, se podrían abrir prácticamente la totalidad de las actividades culturales, deportivas y de ocio nocturno. Implementar esta estrategia de forma inmediata abriría un sector muy importante de la economía mientras se espera que la vacunación llegue como mínimo al 70% de la población. En este sentido, Revollo ha asegurado que es un "momento ideal" para celebrar eventos culturales, especialmente al aire libre, y garantizar "ambientes seguros".

El seguimiento de estas estrategias permiten dar, a su entender, una "respuesta inmediata" a la situación de este verano.