El mapa político catalán cambiaría profundamente si ahora se celebraran elecciones al Parlament. El PSC volvería a ganar los comicios, pero perdería fuerza, mientras que Aliança Catalana protagonizaría una fuerte subida y superaría claramente a Junts.
Según el primer Barómetro de Opinión Política del 2026 del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO), los socialistas obtendrían entre 36 y 38 escaños, por debajo de los 42 diputados conseguidos en las elecciones del 12 de mayo del 2024.
ERC subiría hasta los 24-26 representantes y se situaría como segunda fuerza, mientras que Aliança Catalana pasaría de los dos diputados actuales a una horquilla de entre 23 y 25 escaños.
Aliança Catalana se dispara y deja a Junts en cuarta posición
El gran cambio del barómetro es el ascenso del partido liderado por Sílvia Orriols.
Aliança Catalana multiplicaría su representación y se consolidaría como una de las principales fuerzas del Parlament, con una estimación de entre 23 y 25 diputados.
La subida tendría un impacto directo sobre Junts, que sufriría un fuerte retroceso y caería hasta los 16-18 escaños, muy lejos de los 35 que obtuvo en las últimas elecciones catalanas.
Según los datos del barómetro, un 28% de las personas que votaron Junts en 2024 optarían ahora por Aliança Catalana. El partido de Sílvia Orriols también captaría antiguos votantes de Vox, ERC y el PP.
El director del CEO, Joan Rodríguez Teruel, ha apuntado que la bajada de Junts tendría un componente "estructural".
El tripartito de izquierdas peligra
Los resultados también pondrían en duda la mayoría que actualmente pueden sumar el PSC, ERC y los comunes.
Las tres formaciones reunirían entre 64 y 69 diputados, de manera que solo superarían los 68 escaños necesarios para la mayoría absoluta en el escenario más favorable.
El PSC obtendría entre 36 y 38 representantes, ERC entre 24 y 26 y los comunes entre 4 y 5.
Por lo tanto, la actual mayoría parlamentaria de izquierdas no estaría garantizada.
Una mayoría independentista solo sería posible con Aliança Catalana
La suma de ERC, Junts y la CUP quedaría muy lejos de la mayoría absoluta, con entre 44 y 49 diputados.
Para alcanzar los 68 escaños haría falta incorporar a Aliança Catalana. En este caso, el conjunto de las cuatro formaciones independentistas podría sumar entre 67 y 74 representantes.
El ascenso del partido de Sílvia Orriols se convierte así en un factor determinante para cualquier hipotética mayoría independentista.
PP y Vox empatan
El barómetro también dibuja un empate entre el PP y Vox.
Las dos formaciones obtendrían entre 12 y 13 diputados cada una, hecho que frenaría la posibilidad de un avance claro de Vox sobre los populares.
Los comunes bajarían de los seis escaños actuales a una horquilla de entre 4 y 5, mientras que la CUP también obtendría entre 4 y 5 representantes.
Sílvia Orriols ya es la segunda candidata preferida para presidir la Generalitat
El ascenso de Aliança Catalana también se refleja en la preferencia de los ciudadanos sobre quién debería presidir la Generalitat.
Salvador Illa continúa ocupando la primera posición, con un 18% de los apoyos, pero Sílvia Orriols sube hasta el segundo lugar con un 8%.
Por detrás se sitúan Gabriel Rufián, con un 7%, y Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, con un 5% cada uno.
Sin embargo, ninguno de los principales líderes políticos aprueba en la valoración ciudadana. Salvador Illa y Oriol Junqueras obtienen las mejores notas, con un 4,8 sobre 10.
El PSC también ganaría las elecciones al Congreso
El CEO también sitúa al PSC como la fuerza más votada en Cataluña en unas hipotéticas elecciones generales.
Los socialistas obtendrían entre 17 y 18 diputados, mientras que ERC consolidaría el segundo lugar con 10 u 11.
Vox subiría hasta los 6-7 escaños y superaría tanto al PP, que obtendría entre 5 y 6, como a Junts, que bajaría hasta los 4-5 diputados.
Sumar se movería entre los 3 y 4 representantes, mientras que la CUP y Podem podrían quedar fuera del Congreso o conseguir un escaño.
El primer barómetro del CEO del 2026 dibuja, en definitiva, un Parlament mucho más fragmentado, con el PSC todavía al frente, ERC al alza, una fuerte irrupción de Aliança Catalana y Junts como la formación más perjudicada por el cambio en las preferencias electorales.