Las organizaciones sindicales Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han solicitado al gobierno de España que prorrogue el paquete anticrisis más allá del próximo 30 de junio. Además, proponen incorporar una ayuda económica de 300 euros, destinada específicamente a las familias con ingresos bajos, así como revisar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para paliar la pérdida de poder adquisitivo derivada del conflicto internacional entre Irán, los Estados Unidos e Israel, que ha provocado un incremento significativo de los precios de los carburantes.
Propuesta de ayuda directa o deducción fiscal
Dentro de un encuentro de alto nivel celebrado en la sede del Ministerio de Economía, los sindicatos pusieron sobre la mesa que esta ayuda se pueda canalizar mediante una transferencia directa o bien como una deducción en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Esta medida estaría orientada especialmente a personas con ingresos inferiores al salario medio estatal.
Evaluación de la revisión semestral del SMI
Por otro lado, CCOO y UGT han remarcado la necesidad de examinar con detenimiento la aplicación de la revisión semestral contemplada en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores. En este sentido, recuerdan que para 2026 se aprobó un aumento del SMI del 3,1%, mientras que en el mes de abril la inflación ya se había situado en un 3,2%, hecho que justifica un reajuste urgente para evitar que los salarios más bajos pierdan capacidad adquisitiva.
Más protección para el mercado inmobiliario
Asimismo, las dos organizaciones consideran imprescindible implementar un conjunto extraordinario de medidas dirigidas a proteger el mercado residencial. Entre estas destacan:
- Limitación de los precios de los alquileres
- Congelación en las actualizaciones de renta
Todas ellas en consonancia con las disposiciones recogidas en el real decreto aprobado el pasado .
Análisis del contexto internacional
El argumento principal expuesto por los sindicatos para justificar estas demandas es que “el contexto internacional continuará marcado por una elevada incertidumbre durante los próximos meses”, incluso si finalmente “la crisis se canaliza en las próximas semanas”. Esta perspectiva pone énfasis en la necesidad de que las políticas públicas sean capaces de adaptarse rápidamente a un entorno económico volátil.
