Cataluña vive el eclipse solar total más esperado en 121 años con miles de personas pendientes del cielo

La jornada ha estado marcada por la expectación y por los desplazamientos, especialmente en Ponent, las Terres de l’Ebre y el Camp de Tarragona, las zonas situadas dentro de la franja de totalidad

12 de agosto de 2026 a las 21:03h

Cataluña ha vivido este miércoles su primer eclipse solar total en 121 años, un fenómeno astronómico excepcional que ha movilizado a miles de personas en todo el país. Amantes de la astronomía, turistas y curiosos se han concentrado en azoteas, campos, colinas, playas y espacios habilitados para seguir un acontecimiento que no se volverá a repetir hasta el 2180.

La jornada ha estado marcada por la expectación y por los desplazamientos, especialmente en Ponent, las Terres de l’Ebre y el Camp de Tarragona, las zonas situadas dentro de la franja de totalidad.

Minutos de oscuridad y sorpresa

En los puntos donde el eclipse se ha podido ver en su totalidad, la oscuridad repentina ha sido el momento más esperado. Muchos asistentes han llegado horas antes para asegurarse un buen sitio y protegerse del calor.

Durante unos minutos, el cielo se ha oscurecido y la temperatura ha bajado, provocando la sorpresa y la emoción de los espectadores. Entre los espacios con más capacidad estaban el puerto de Tarragona, con aforo para 18.000 personas, y la explanada de Mangraners, en Lleida, preparada para recibir hasta 10.000 asistentes.

En otros puntos del territorio, sin embargo, las nubes han dificultado la visibilidad y han obligado a algunos observadores a seguir el fenómeno de forma intermitente.

Restaurantes llenos y más actividad turística

El eclipse también ha tenido un impacto notable en la actividad económica de las zonas con mejor visibilidad. Hoteles, restaurantes y comercios han recibido visitantes durante toda la jornada y muchos establecimientos de restauración se han quedado sin mesas.

Las piscinas municipales también han registrado más afluencia, especialmente entre las personas que han llegado con horas de antelación y han buscado una manera de combatir el calor mientras esperaban el momento del eclipse.

Además del público catalán, turistas extranjeros han viajado expresamente hasta Cataluña para presenciar el fenómeno. Algunos han optado por los puntos oficiales de observación, mientras que otros han buscado espacios menos masificados, como zonas de autocaravanas, colinas o incluso el mar.

Un grupo de niños viendo el eclipse -

La ciencia, protagonista

El eclipse también ha servido para reunir a científicos y expertos internacionales en diversas actividades de divulgación. Uno de los principales epicentros ha sido el Observatorio del Ebro, donde han participado figuras vinculadas a la investigación espacial y astronómica.

Desde el observatorio se ha lanzado un globo sonda para analizar los posibles efectos del eclipse, con la recogida de datos durante todo el fenómeno. Los investigadores aprovecharán el acontecimiento para estudiar aspectos relacionados con la atmósfera, la ionosfera, la meteorología y la biología.

Históricamente, los eclipses solares han tenido un papel relevante en diversos descubrimientos científicos, entre los que se encuentra el estudio de la corona solar y la verificación de predicciones de la teoría de la relatividad general de Einstein.

Retenciones en las carreteras y aglomeraciones en los trenes

La movilidad ha sido uno de los principales retos de la jornada. Los desplazamientos hacia el sur han provocado retenciones de hasta 12 kilómetros en la AP-7 y de 8 kilómetros en la A-2.

La afluencia también se ha dejado notar en el transporte ferroviario. Una incidencia de señalización en Castelldefels ha complicado los desplazamientos hacia el sur, mientras que las estaciones de Sants y Sant Vicenç de Calders han registrado importantes aglomeraciones.

Protección Civil ha activado en prealerta el plan Ferrocat ante la situación. Algunos usuarios han denunciado demoras y trenes especialmente llenos, con problemas derivados también de las elevadas temperaturas.

La presión sobre la movilidad ya se había empezado a notar los días previos, especialmente en las empresas de alquiler de vehículos, que han registrado una demanda extraordinaria en plena temporada alta.

Diversas personas mirando el eclipse desde el Observatorio del Ebro -

Las gafas homologadas se agotan

Otro de los protagonistas de la jornada han sido las gafas homologadas para observar el eclipse con seguridad. Durante todo el día se han repetido las colas en farmacias, tiendas y puntos de distribución.

En Lleida, las 3.000 gafas gratuitas repartidas en el Palau de la Paeria y en la oficina municipal de turismo se agotaron en menos de dos horas. En Tarragona también se han acabado las existencias disponibles en las oficinas de turismo municipales.

Así, Cataluña ha cerrado una jornada excepcional en la que ciencia, turismo, movilidad y expectación ciudadana se han combinado alrededor de un fenómeno astronómico que no se volverá a ver en condiciones similares en el país hasta dentro de más de un siglo.

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