Cataluña se mantiene este miércoles, 10 de junio, bajo la influencia del aire frío procedente de Francia, que también roza el norte de la Península. Tras el paso de una cola de frente durante la noche, el tiempo quedará marcado por un ambiente más fresco y agradable, con temperaturas por debajo de lo habitual para la época en algunos momentos del día.
La jornada será, en general, estable y nublada, con claros y ratos de sol sobre todo en Ponent, la Cataluña Central y las Terres de l’Ebre. En cambio, las nubes serán más presentes en las comarcas de Girona, Barcelona y en el Pirineo, especialmente durante la mañana, cuando el cielo podrá quedar tapado a ratos.
A pesar de este aspecto más amenazador, la lluvia será muy escasa. No se espera lluvia en Barcelona, pero no se descarta alguna gota testimonial en puntos del interior o algún chubasco débil en el Pirineo oriental, especialmente en el Ripollès.
Temperaturas más agradables y ambiente suave
La bajada del termómetro será una de las protagonistas del día. Las máximas se moverán, en general, entre los 20 y los 30 grados, con un ambiente mucho más soportable que el de jornadas recientes. En Barcelona, por ejemplo, la temperatura quedará alrededor de los 23 grados, lejos del calor más intenso que afectará otros puntos del Estado.
La noche también será suave y, durante algunas horas, los registros quedarán por debajo de la media climática, con una sensación más propia del mes de mayo que de mediados de junio.
Tramontana, mistral y rebufón en la costa
El viento también se dejará notar en algunos sectores. Soplará tramontana moderada en el Alt Empordà, con alguna ráfaga fuerte en la sierra de la Albera. En el Camp de Tarragona, el mistral se mantendrá hasta la tarde, aunque sin grandes complicaciones.
En la costa central, el rebufón hará entrar viento húmedo de mar hacia tierra, un factor que ayudará a mantener las nubes y a frenar la subida de las temperaturas.
El anticiclón volverá con fuerza los próximos días
A partir del jueves, el anticiclón recuperará terreno y se impondrá un tiempo más tranquilo. El cielo quedará más sereno, a pesar de algunas nubes finas y bancos de nubes bajas en el noreste, y las temperaturas comenzarán a subir de nuevo después de una mañana fresca.
El viernes y sábado se espera un tiempo plenamente veraniego, con sol, calor moderado y máximas alrededor de los 30 grados en muchos puntos. En Ponent y en el interior de las Terres de l’Ebre, los termómetros podrían subir hasta los 35 grados.
La bochornada volverá a ganar protagonismo en la costa y las noches tropicales podrían reaparecer en las grandes ciudades del litoral. Sin embargo, de momento no se prevén olas de calor tan intensas como las de finales de mayo. La sequía meteorológica continuará en buena parte del país, con solo alguna posibilidad de chubascos en el Pirineo occidental a partir del lunes.